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México, DF.- El especialista en religiones asegura que el PAN busca el voto de un 13% del electorado en una franja de electores que se declaran conservadores.
23 de marzo
Benedicto XVI llega al Aeropuerto de León, Guanajuato, en donde será recibido por el presidente Felipe Calderón.
24 de marzo
El Papa y el presidente Felipe Calderón sostendrán un encuentro oficial en la Casa del Conde Rul.
25 de marzo
El Papa presidirá una misa multitudinaria en la Expo Bicentenario, al pie del Cerro del Cubilete.
Por la tarde, dirigirá un mensaje a todos los obispos de México y a los representantes de los episcopados de América Latina y el Caribe.
26 de marzo
Benedicto XVI sale del Aeropuerto de León, Guanajuato, hacia Santiago de Cuba.
El académico, quien desde 1997 analiza cuál es la injerencia de la religión en la emisión del voto –tendencia que él ha denominado “voto creyente”–, afirma que alrededor de un tercio del electorado considera como un elemento importante para decidir por quién votar la religiosidad del candidato.
“¿Qué dice la gente? Que si el candidato es creyente, por lo menos va a tener miedo de la justicia divina y no va a ser tan transa. El argumento es que aquí no le iban a hacer nada, pero por lo menos va a tener miedo de arder en los infiernos”, explica.
El profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia indica que la apuesta del Partido Acción Nacional con la visita de Benedicto XVI es allegarse un porcentaje de los votos del sector más católico y conservador que apoya al PRI y para quienes “el dedo del Papa” sí puede ser un factor determinante en la emisión de su sufragio.
Recuerda que, según la encuesta Geometría Política 2012, 63% de los electores se ubican a sí mismos en posiciones de derecha y centro-derecha y, entre ellos, 40% apoya al abanderado del PRI a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto; mientras que 23% apoya a Josefina Vázquez Mota, la precandidata del PAN mejor posicionada.
El también presidente de la Asociación Latinoamericana para el Estudio de las Religiones señala que, a juzgar por dicha encuesta, el enemigo a vencer para Acción Nacional es Peña Nieto, y la lucha por los votantes se dará entre el electorado de centro-derecha y derecha.
Lo anterior porque –a decir del académico– Vázquez Mota (a quien él ya ve como candidata panista) no tiene ninguna posibilidad de ganar adeptos entre los electores de centro-izquierda e izquierda, cuyos sufragios se han repartido históricamente entre el PRI y el PRD.
“Está claro que Josefina no tiene ninguna posibilidad entre la izquierda y centro-izquierda, pero en el centro, centro-derecha y derecha, el enemigo a vencer es Peña Nieto.
“El PAN tiene un voto duro de alrededor del 25%, entonces necesita el 13%, ya que tenemos un sistema tripartita, y esos votos los puede conseguir en esa franja de voto duro conservador que apoya al PRI y que sí puede tomar en cuenta el dedo del Papa”, sostiene.
El antropólogo precisa que entre esos votantes conservadores se encuentran integrantes de la estructura de la Iglesia católica, de ahí que una de las actividades del Pontífice durante sus casi cuatro días de estancia en México -del 23 al 26 de marzo- sea dirigir un mensaje a los obispos mexicanos y latinoamericanos presentes en Guanajuato, sede de la visita papal.
“El hecho de que venga el Papa es también un mensaje muy importante para un sector de la jerarquía católica, de obispos y arzobispos que son priístas. Es un mensaje muy importante de que el Papa dice que hay que estar con los azules”, advierte.
El antropólogo destaca el hecho de que ésta sea la primera visita que un Papa realiza a México en momentos electorales.
Los registros de las cinco visitas realizadas por su antecesor, Juan Pablo II, indican que en sus 26 años de pontificado, el Vaticano evitó que sus viajes al país coincidieran con coyunturas electorales: la primera fue entre enero y febrero de 1979, la segunda en mayo de 1990, la tercera en agosto de 1993, la cuarta en enero de 1999, y la quinta entre julio y agosto de 2002.
Masferrer Kan indica que a pesar de que la Conferencia del Episcopado Mexicano ha reiterado hasta el cansancio que la visita del Pontífice tiene objetivos pastorales, su llegada parece meticulosamente pensada para tratar de influir en el voto de los sectores más conservadores.
En su opinión, no es casualidad que la visita se concentre en Guanajuato, entidad gobernada ininterrumpidamente por el PAN desde 1991, y que coincida con dos hechos políticos: el arranque de las campañas electorales y la aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma al Artículo 24 constitucional.
‘Calderón hará un corte de caja’
Con la visita del Papa Benedicto XVI a México, el presidente Felipe Calderón pretende dejar de lado las desavenencias que han caracterizado su relación con la jerarquía católica y ganar el apoyo de la cúpula eclesiástica hacia su partido, afirma el sociólogo Fernando M. González.
El investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM sostiene que, desde que asumió la Presidencia de la República, la relación entre Calderón y la Iglesia católica ha sido un “estira y afloja”.
“¿Cuál es su relación? de pros y contras. La Iglesia católica sacó cosas, Felipe les ayudó, pero al mismo tiempo Felipe no puede dejar de ser el Presidente de todos los mexicanos y entonces tiene que estar jugando una de cal por una de arena, moviéndose entre sus convicciones, haciéndose para atrás y volviendo a sacar la cara”, señala.
El episodio más sobresaliente se dio en julio de 2011. Luego de reunirse con líderes evangélicos en Los Pinos, comenzó a circular la versión de que el presidente Calderón ya no era católico; meses después se dieron a conocer investigaciones periodísticas según las cuales integrantes del grupo Casa sobre la Roca –dirigida por Rosi Orozco, diputada federal del PAN, y Alejandro Orozco, director del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores– habían sido impulsados políticamente por el Presidente, situación que incrementó la molestia de la Iglesia.
González asegura que podría utilizar la visita de Benedicto XVI para hacer un “corte de caja” en su relación con la jerarquía católica a fin de demostrarle que la intención de Acción Nacional es estar de su lado.
“(Felipe Calderón se reunirá con el Papa) para decirle ‘mire lo que acabamos de conseguir con la alianza con el PRI (la reforma al Artículo 24 constitucional en materia religiosa), hay voluntad de estar con la Iglesia, pero comprenda, yo soy jefe del Estado laico y mi situación es complicada’. Eso es lo que le puede decir al Papa y él lo va a entender perfectamente”, indica.
Señala que, como Calderón, todos los políticos “cortejan” a la Iglesia católica porque enfrentarse a ella resulta contraproducente.
‘Se hizo una Expo para la visita papal’
Los preparativos para el arribo del Papa Benedicto XVI a Guanajuato podrían incrementar los niveles de corrupción y opacidad que existen alrededor de la Expo Bicentenario, sede de la misa multitudinaria que oficiará el sumo Pontífice, advierte el senador priísta Francisco Arroyo.
Aspirante al Gobierno del Estado, Arroyo sostiene que, ante la premura del tiempo, las modificaciones que el gobernador Juan Manuel Oliva anunció para facilitar el acceso de los feligreses al recinto, se están llevando a cabo sin licitación de por medio, lo cual podría convertirse en un gran negocio.
“Lo lamentable sería que la visita papal o que la figura del Benedicto XVI sirviera para echarle tierra a toda la estela de corrupción que ha habido alrededor del Parque Bicentenario, del despilfarro, de la ofensa, y que se le agregue un nuevo tiradero porque con la premura del tiempo, los están haciendo (los preparativos) sin ninguna licitación”, señala.
El 1 de enero pasado, después de que la Conferencia del Episcopado Mexicano dio a conocer el itinerario de Benedicto XVI, Oliva anunció que contará con una partida especial para solventar los preparativos de la visita, entre los que mencionó la construcción de terrazas y corredores de acceso en la Expo Bicentenario, donde se espera la asistencia de más de 70 mil personas para la misa que el Papa oficiará el 25 de marzo.
Arroyo ha sido uno de los principales críticos de la Expo porque, desde su punto de vista, su construcción tiene un sentido religioso al estar edificado en las faldas del Cerro de El Cubilete, en el municipio de Silao, y tener como escultura central una “Victoria Alada” que mira de frente al santuario de Cristo Rey, punto emblemático del peregrinaje católico.
El legislador precisa que a casi un mes de que el Vaticano confirmó el arribo del jerarca, ni el Gobierno federal ni el estatal han dado a conocer oficialmente cuánto costará su estancia en el país, lo que facilita el manejo discrecional de los recursos destinados para ese fin.
“El Parque Bicentenario costó una millonada y fue adjudicado de manera totalmente opaca, la compra de terrenos se hizo sin ningún marco normativo y ahora se dice que a los 2 mil millones de pesos que eventualmente invirtió el Gobierno del Estado, podrían sumarse otros mil 300 millones por la visita papal, pero nadie sabe”, reprocha.
El senador reconoce que los gobiernos federal y estatal tienen la obligación de coadyuvar en la organización de la visita papal; sin embargo, critica que ésta se lleve a cabo sin mecanismos de transparencia en el corto y mediano plazo.
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