Reynaldo Rosas, director de Fomento Agropecuario, mencionó que debido a la mortandad, la cual creció un 2% más de lo esperado, campesinos locales han decidido abaratar sus reses y cabras, para evitar que sigan muriendo y que la pérdida sea mucho mayor, por lo que bajaron sus costos hasta casi la mitad del precio real.
“Sí hay pérdidas, sobre todo más en la parte económica; es el asunto de la venta, yo tengo que vender, no voy a dejar que se me muera, lo vendo, lo vendes delgado el animal, y te pagan menos porque no es lo mismo un animal delgado a un animal gordo”, dijo.
El ganado se encuentra en condiciones críticas y será hasta la mitad del presente mes cuando comiencen a tener un reporte real de las pérdidas, tanto de animales como de cosecha, y por lo pronto ejidatarios salen de sus ranchos para ofertar sus animales y evitar así que mueran de hambre.
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