Godspell, que relata la historia de Jesús y los apóstoles, se estrenó por primera vez en 1971.
Ahora regresa a la cartelera teatral de la mano del productor Ken Davenport y un elenco joven liderado por Hunter Parrish (Weeds), que le aporta frescura a una obra enérgica, donde el evangelio se mezcla con referencias a Facebook, el iPad, e incluso las protestas de los “indignados” de Wall Street.
Davenport invitó a Torres y Wiechers a sumarse al equipo de producción, luego de trabajar con ellos en la puesta en escena de “Mi Primera Vez en
México”.
“Hemos puesto hasta lo último que teníamos, pero creemos que es la mejor decisión que hemos tomado, y la mejor oportunidad que ha llegado a nuestras vidas”, resumió Torres durante una entrevista junto a Wiechers en el Circle Theatre, minutos antes de una de las funciones previas que se realizaron antes del estreno oficial del martes.
“Tuvimos que poner nuestros ahorros, y esta inversión, que Guillermo y yo decidimos no hablar del monto, suma más de lo que hemos producido a lo largo de estos siete años y medio”, completó Torres.
Para embarcarse en la cruzada de producir en Broadway, ambos debieron formar una empresa aquí, que radicaron en
California.
Montar una obra fue, en las palabras de Torres, aprender a hacer teatro en el primer mundo.
“Aquí, cada área tiene un especialista. En otras partes del mundo, como en México, probablemente el productor está en todos lados. El productor sabe cómo cortar un boleto, cómo vender un boleto, cómo meterse con la escenografía, con la iluminación, el diseño de audio”, expresó Torres.
Wiechers destacó la novedad de adaptar una obra al cambiante público de Broadway.
“Broadway tiene una afluencia de 65% de turistas, y obliga a los productores de cada proyecto a estar pensando semanalmente en cómo refrescar la imagen del show, en cómo hacerlo nuevo”, señaló.
El guión de la obra incorporó cambios con referencias a temas de
actualidad.
Hasta ahora, “Godspell” ha tenido una gran afluencia de público. Ambos productores, que aplaudieron como dos espectadores más luego de finalizada la obra, comentaron que la sala ha mostrado una ocupación del 90 por ciento.
Los mexicanos se quedaran en Nueva York hasta mediados de mes, y aprovecharán para ver un poco de teatro, además de seguir de cerca los detalles tras el debut de su obra.
Torres y Wiechers esperan que sea sólo: un primer paso.
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