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Ciudad de México.- Cada 24 de julio se cumple un año más de la salida de la única unidad de la aviación militar mexicana hacia los Estados Unidos en 1944 para su adiestramiento y que representó a México en la Segunda Guerra Mundial al lado de las Naciones Aliadas contra las potencias del Eje. Fuente: elvocerodigital.com

Al conjunto de pilotos, mecánicos, armeros, de radio-comunicación y personal de apoyo se le denominó Grupo de Perfeccionamiento Aeronáutico. Aunque a principios de la Segunda Guerra Mundial México mantenía su posición de neutralidad, pero en mayo de 1942 embarcaciones mexicanas que abastecían de petróleo a los Estados Unidos fueron atacadas en aguas del Golfo de México por submarinos alemanes que torpedearon y hundieron los buques petroleros: Potrero del Llano el 13 de mayo de 1942 frente a las costas de Florida, y durante el mismo año: el Faja de Oro, perpetrado el 20 de mayo; Tuxpan,
el 26 de junio; Las Choapas, el 27 de junio; Oaxaca, el 27 de julio; y el Amatlán, el 4 de septiembre.

Debido a estos actos de agresión, el presidente de la República, el general Manuel Ávila Camacho, declaró la guerra a Alemania, Japón e Italia. El gobierno mexicano, después de evaluar la situación económica y militar del país, determinó contribuir con el esfuerzo bélico aliado enviando un contingente cuya actuación fuese significativa, sin representar un alto costo humano y económico.

Formación.

El 10 de Febrero de 1944 por Decreto Presidencial, el Arma de Aviación Militar adquirió el carácter constitucional de Fuerza Armada, cambiando su nombre de Arma de Aviación Militar a Fuerza Aérea Mexicana. El 8 de marzo del mismo año, el presidente dio a conocer estas intenciones y durante el mes de julio se dispuso la formación del Grupo de Perfeccionamiento
Aeronáutico, integrado por 300 elementos procedentes de diversas unidades y dependencias del ejército, incluyendo civiles del Departamento de Materiales de Guerra, para ser enviado a capacitarse a los Estados Unidos.

La Cámara de Senadores de México, autorizó el día 29 de diciembre de 1944 el envío de tropas a combate. Con fundamento en la orden 8606 de la Dirección de Aeronáutica de la Secretaría de la Defensa Nacional, la unidad causó alta oficialmente en el Ejército Mexicano el 1 de enero de 1945. Quedó organizada de la siguiente forma: Mando, Grupo de Comando, Escuadrón 201 y Grupo de Reemplazos, esquema adoptado para actuar en consonancia con la planilla orgánica de un escuadrón de caza estadounidense.

Se decidió que las fuerzas en adiestramiento en los EE.UU. se convirtieran en la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM), con lo que el Grupo de Perfeccionamiento Aeronáutico se transformó entonces en el Escuadrón de Pelea 201 de la FAEM. El escuadrón quedó encuadrado en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, aunque con mando y bandera propios y
para tal efecto se nombró al Coronel P.A. Antonio Cárdenas Rodríguez como su comandante.

Se trataba de una unidad pequeña, con gran potencia de fuego y casi autosuficiente. Naturalmente, se seleccionó al mejor personal. El Escuadrón 201 era un grupo selecto -la élite- de voluntarios compuesto por los mejores pilotos y el mejor personal de base que había en México. La unidad recibió entrenamiento en varias localidades de los Estados Unidos, principalmente en el
campo aéreo de Greenville, Texas y en el de Pocatello, Idaho. Las condiciones para el envío del personal de la FAEM al frente fueron decididas bajo una serie de acuerdos entre ambos gobiernos, siendo los más importantes:

- La administración sería por personal mexicano, bajo el comando de oficiales mexicanos y sujeto a los reglamentos de México.
- Todas las aeronaves utilizadas por la FAEM portarían las insignias de la Fuerza Aérea Mexicana y Norteamericana, aunque la posición de las mismas quedaría sujeta a la aprobación del comandante del teatro de operaciones.
- Todo el personal mexicano quedaría sujeto a las leyes militares mexicanas.
- El gobierno de México enviaría un grupo de reemplazos.
- Todo tipo de comunicación entre la FAEM y el gobierno de México sería a través del departamento de guerra de E.U.
- El pago de los salarios sería en dólares ayudados por la FAEM.
Debido al estado de guerra en que se encontraba el país, como medida de precaución, en las principales ciudades se hicieron simulacros por posibles bombardeos, hubo apagones prolongados; se instituyó el Servicio Militar Nacional obligatorio y con Estados Unidos se pactó el envío de trabajadores mexicanos a los campos agrícolas y fábricas para compensar la falta de mano de obra debido al correspondiente reclutamiento estadounidense.

Salida a EE-UU

El contingente partió de la ciudad de México por vía férrea el 24 de julio de 1944, con destino a Randolph Field, Texas. Allí el personal seleccionado fue sujeto a un estricto examen médico, así como a pruebas de tiro. La unidad se separó en pequeños contingentes que fueron distribuidos a las distintas bases en donde habrían de recibir entrenamiento de acuerdo a las distintas especialidades, estas bases fueron:

-Pocatello, Idaho
-Boca Ratón, FL.
-Florida Belleville, FL.
-Foster Field, Texas
-Farmingdale, LI.
-Centro Táctico de Orlando Florida
-Mayors Field, Greenville Texas
-Abeline, Texas
-Brownsville, Texas y
-Stoneman Field, Sn. Fco. California.

Fueron adiestrados en el concepto moderno de la guerra aire-tierra, que se estaba justamente desarrollando entonces en los campos de batalla, y ellos dieron excelentes resultados. Se ratificó al Coronel Cárdenas Rodríguez como comandante de la FAEM y al Capitán Radamés Gaxiola Andrade como comandante del Escuadrón 201.

Originalmente el escuadrón estaba destinado para el teatro de operaciones de Europa, así que los pilotos y todo el personal recibieron instrucción en salón, que incluyó el aprendizaje e identificación de todas las aeronaves alemanas e italianas, aprendiendo sus características, planta motriz, aerodinámica, armamento y tácticas de combate. Al finalizar el año de 1944 y por recomendación del General Alamillo Flores, agregado militar en Washington, E.U., se decide que el Escuadrón participará en el teatro del Pacifico, y en particular en la liberación del Archipiélago de las Filipinas, ya que se trataba de una nación cuyo idioma original era el español.

El entrenamiento sufrió una demora ya que había que reestudiar todas las características de los aviones Republic P-47, toda vez que los Japoneses poseían tácticas de combate distintas a las empleadas en Europa. El gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica anuncio que el entrenamiento de la FAEM quedaría concluido el 19 de febrero de 1945. Con un récord que superaba grandemente al promedio de entrenamiento de los escuadrones norteamericanos, graduándose en nueve meses con calificaciones de excelente.


A la conclusión del entrenamiento, la unidad fue abanderada por el Subsecretario de la Defensa Nacional, General Francisco L. Urquizo el 23 de febrero de 1945 en la base de Major ?s Field en Greenville, Texas.

Salida hacia el Frente de Guerra.

El día 27 de marzo de 1945, la FAEM se embarcó en el buque Fairisle en el puerto de San Francisco y a las 18 horas partieron hacia el Lejano Oriente. Después de 30 días de viaje en el cual se les había dicho que desde ese instante estaban en peligro, tuvieron varios simulacros de posibles ataques a la nave, aunque tal vez algunos no lo eran, escuchaban el silbato de advertencia y la orden estricta de que en ningún momento debían quitarse el chaleco salvavidas. El viaje fue errático para evitar a los submarinos enemigos y no tener una posición que favoreciera el ataque.

El día primero de mayo la FAEM desembarcó en Manila, Filipinas. Fueron trasladados a la estación de Florida Blanca por tren y de ahí en camiones a la base aérea de Porac e integrados como parte del 58° Grupo de Pelea, mientras el grupo de comando de la FAEM se estableció en Fort Stotsenburg.

El 17 de mayo comenzaron los vuelos de entrenamiento previo al combate, que incluía familiarización con la zona de operaciones y procedimientos, pero existía el problema de que los 25 aviones P-47 Thunderbolt de la unidad no llegaban aún, por lo que se decidió asignar 18 aviones en préstamo al escuadrón, pertenecientes a los otros escuadrones del grupo.


En la lista de alrededor de trescientos hombres integrantes del Escuadrón 201, veinticuatro fueron veracruzanos, uno de ellos Subteniente P.A. Fausto Vega Santander (Tuxpan) quien muriera en el frente de guerra; de los restantes sobreviven seis: Héctor Tello Pineda (Xalapa), Erasmo Meza Rivera (Tantoyuca), Carlos R. Graillet Colorado (Martínez de la Torre), Manuel Cervantes Ramos (Tlapacoyan), Ricardo Tinoco Lima y Lázaro Arrieta Saldaña.

Combates.

Pese a las diferencias de lenguaje y de procedimientos de operación, es decir, a las condiciones adversas de clima y de vuelo, las misiones de combate de dicha unidad fueron altamente efectivas, obteniendo así el elogio y reconocimiento del comandante de las fuerzas aliadas, el Gral. Douglas MacArthur, así como del jefe de la 5a Fuerza Aérea, el Gral. George Kenney.




Conocidas como las Aguilas Aztecas, el escuadrón voló como anexo al Grupo 58 de combate de la 5a Fuerza Aérea del Ejército de los EE.UU en la liberación de la isla madre de Luzón durante el verano de 1945. En aquel entonces el escuadrón consistía de 30 pilotos seleccionados de entre lo mejor, más un personal de apoyo altamente calificado de aproximadamente 260 con diversas especialidades de aviación: armeros, peritos en radar y radio, inteligencia, meteorología, administración así como de mantenimiento.

Pusieron en vuelo a unidades tipo Republic P-47D bajo el programa estadounidense de alquiler y préstamo; eran aviones caza 'Thunderbolt' de un asiento con los cuales llevaron a cabo misiones tácticas de apoyo aéreo para las tropas aliadas así como misiones de bombardeo sobre diversos blancos. El Escuadrón 201 llevó a cabo su primera misión de combate de forma autónoma el 7 de junio del mismo año. Las órdenes asignadas al escuadrón mexicano fueron de dar apoyo a las tropas aliadas de tierra.



Cumplieron misiones de vuelo de bombardeo y ametrallamiento sobre las bases y posiciones japonesas, sobre talleres, vehículos en convoy, emplazamientos de artillería, proveedurías de parque y materiales así como contra concentraciones de soldados. De igual manera, fueron partícipes de peligrosos vuelos en barrida sobre lejanos territorios y cumplieron misiones de bombardeo sobre las islas ocupadas de Formosa (hoy Taiwán), como preludio a las invasiones contra el Japón.

El Escuadrón 201 realizó 59 misiones en compañía de Aliados de la Segunda Guerra Mundial, lanzó 252 bombas de propósito general de 1000 libras y se dispararon 138,652 cartuchos de ametralladora calibre 0.50. El Escuadrón 201 voló en conjunto un total de 1,966 horas en zonas de combate.




Las tropas aliadas en su avance por tierra en la isla de Luzón, constantemente encontraban bolsas de resistencia japonesas o eran atacados por concentraciones enemigas; el apoyo aéreo siempre era requerido. Numerosas veces el Escuadrón 201 salvó a los soldados de infantería norteamericana, atrapados por el fuego de los japoneses.

En una ocasión, en que uno de los pilotos mexicanos .el Teniente Reynaldo Perez Gallardo. se encontraba hospitalizado, el paciente de la cama adjunta al darse cuenta de que no era norteamericano, se levantó y le preguntó si pertenecía al Escuadrón 201 mexicano -Sí- respondió el Teniente Pérez Gallardo, entonces el norteamericano, un soldado de infantería herido, efusivamente lo abrazó y le dijo: Tú no puedes imaginar cuanto los apreciamos, porque nos han ayudado tanto.



Se dice que el verdadero sentido heroico en una guerra moderna no radica en el valor personal o en cuántas victorias aéreas individuales pudieron haber ganado, sino en la forma en que contribuyeron para logar un objetivo o salvar la vida de sus compañeros en combate. Los pilotos mexicanos del Escuadrón 201 participaron durante la Segunda Guerra Mundial en la forma
más moderna y sofisticada de su época.

Ese es el verdadero concepto de heroicidad que debe de ser tomado en cuenta. Se preparaban para tomar parte en la invasión de Okinawa cuando llegó a su fin la guerra. Estados Unidos lanzaba las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. La última misión se efectuó el 26 de agosto de 1945, poco antes de la firma de la rendición incondicional del Japón, el 1° de septiembre a bordo del USS Missouri, firma que atestiguaron representantes militares de países aliados, entre ellos el Coronel Antonio Cárdenas Rodríguez y el Capitán Radamés Gaxiola Andrade. Formar parte del bloque aliado hizo figurar a México entre las naciones victoriosas.




El escuadrón mexicano sufrió la pérdida de cinco pilotos durante las acciones en el frente: El Capitán 2° Pablo Luis Rivas Martínez, los Tenientes José Espinosa Fuentes y Héctor Espinosa Galván, y los Subtenientes Fausto Vega Santander y Mario López Portillo.




Regreso a México.

Antes de regresar a México, el 25 de septiembre, los miembros de la FAEM develaron un monumento a sus compañeros caídos; el monumento fue diseñado por el piloto Miguel Moreno Arreola y fue construido con la ayuda de 10 elementos del escuadrón. El águila que remata el monumento fue realizada por el escultor filipino Tolentino. El 12 de octubre, el Escuadrón entregó sus aviones al 'Grupo de Servicios Aéreos 45' e iniciaron los preparativos para el regreso a México.

Abordaron el buque Sea Marlin el 23 de octubre, arribando el 13 de noviembre a San Pedro, California, aunque los primeros en llegar a América fueron el coronel Antonio Cárdenas Rodríguez, el teniente Amadeo Castro Almanza, el subteniente Guillermo García Ramos y el subteniente José Luís Pratt Ramos, quienes viajaron por la vía aérea tras entrevistarse en Tokio con el general MacArthur con el fin de agradecer su cooperación con la FAEM.

Los integrantes de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana Escuadrón 201, fueron premiados con ascenso al grado inmediato superior y las Condecoraciones: Servicio en el Lejano Oriente, Legión de Honor de México, Liberación de la República Filipina con gafete de Recomendación Presidencial, así como las condecoraciones estadounidenses Eficiencia del
Ejército, Eficiencia de la Fuerza Aérea, Campaña de América, Campaña Asia-Pacífico y Victoria de la Segunda Guerra Mundial. Los pilotos recibieron además la Medalla del Aire y el Coronel Cárdenas y el Capitán Gaxiola la Legión al Mérito.

Han pasado muchos años desde la formación de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM), el valeroso Escuadrón 201 que luchó en tierras allende nuestras fronteras, permanece en la memoria histórica nacional, pero sus acciones no se han difundido, han desaparecido de los libros de historia escolares. Por esa razón es justo hacer un reconocimiento público a los que formaron parte de ese Escuadrón y todavía más a los que perdieron la vida, todos sabían que tenían el boleto de ida pero no el de regreso, sabían que iban a morir.

En algunos lugares de la república, se han levantado monumentos y se han nombrado calles, vecindarios y escuelas en honor del Escuadrón 201. En la ciudad de México en el Bosque de Chapultepec cerca del Monumento a los Niños Héroes, existe el Mausoleo de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, en el cual están depositados los restos mortales de dos de los
cinco pilotos muertos en combate.