El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés) alertó sobre ese drama y asegura que le está prestando la mayor atención en un país devastado.
"Generalmente quien pasa desapercibida en este espacio son las mujeres y en particular las mujeres que están embarazadas", dijo en una entrevista telefónica con The Associated Press la directora regional del UNFPA, la hondureña Marcela Suazo, desde su oficina en Panamá.
"Es necesario que podamos fortalecer las capacidades de atención de parto seguro para todas estas mujeres".
De acuerdo con estimaciones del Fondo, unas 63.000 haitianas embarazadas figuran entre las afectadas por el terremoto de 7 grados de magnitud del 12 de enero y de ellas unas 7.000 estarán dando a luz los próximos días.
En tanto, un 15% de las 63.000 embarazadas --unas 9.450-- tendrá algún tipo de dificultad como preeclampsia, hemorragias o problemas por mala postura del feto.
"Hay mujeres que van a enfrentar complicaciones de parto", señaló Suazo. "Recordemos que Haití es el país que tiene el más alto índice de mortalidad materna en el continente, incluso, antes del terremoto", es decir, 630 mujeres embarazadas mueren por cada 100.000 nacimientos vivos al año.
Como la alta tasa de mortalidad en la empobrecida nación tiene que ver en muchos casos con hemorragias durante y después del parto, el Fondo, entre otras acciones, está suministrando paquetes con todo lo necesario para atender emergencias como operaciones de cesárea y transfusiones de sangre, explicó.
"Por otro lado --agregó Suazo-- estamos haciendo un esfuerzo importante para asegurar que aquellas mujeres que están enfrentando complicaciones durante el parto (y) que requieren de algunos cuidados esenciales después del mismo podamos asegurar algunos espacios temporales en carpas y tiendas de campaña que les permita algunos días de recuperación".
Dijo que aún no han levantado información sobre el número de embarazadas que ha recibido algún tipo de atención o de partos registrados después del potente sismo, pero que se está trabajando en ese sentido. Agregó que las mujeres "están dando a luz en los lugares donde se encuentran".
Señaló que hay que entender que el 80% de la infraestructura en la capital haitiana ha quedado inutilizable y que apenas uno o dos hospitales están funcionando en condiciones de hacinamiento. El resto de los servicios de salud se presta en carpas.
"En ese sentido coordinamos con la Secretaría de Salud y la OPS (Organización Panamericana de la Salud) para garantizar que podemos prestar asistencia en específico a las mujeres embarazadas".
Dijo que están haciendo un llamado para que en su momento se pueda dar un relevo de las enfermeras, parteras y médicos, así como asegurar la provisión de insumos médicos que puedan garantizar la atención obstétrica.
"Para nosotros es importante poder tener personal con experiencia en atención de emergencias obstétricas que es lo que estamos viendo y pone en mucho más riesgo a las mujeres", enfatizó Suazo, quien informó que cuentan de momento con unos 50 funcionarios del Fondo trabajando en Puerto Príncipe. La oficina de operaciones del organismo resultó dañada por el terremoto.
"Estamos en el proceso de levantar toda la información y asegurar que vamos a lograr establecer un plan de continuidad y vamos a tener los equipos necesarios", agregó.
Pero no sólo la maternidad es un riesgo antes y después de la desolación dejada por el terremoto, ya que la violencia física y sexual también agobia a las mujeres haitianas.
Suazo dijo que están trabajando con funcionarios de derechos humanos y el UNICEF para que se aseguren las condiciones de seguridad a fin de evitar ataques físicos y violaciones sexuales.
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