Arteaga, Coah.- La soledad y las bebidas embriagantes que eran fieles compañeros de un trabajador del campo, fueron los únicos testigos de su muerte en el exterior de una tienda de abarrotes, donde acostumbraba reunirse.

Aunque para los habitantes del poblado El Tunal, les pareció común la presencia de Roberto Pérez García, de 55 años, tirado en el exterior del negocio denominado “Chiquitín”, pues había momentos que se perdía en el alcohol.

El sol comenzaba a iluminar las calles invadidas por la tierra, el común andar de la gente, que miraban a Roberto, recostado se interrumpió con la presencia del propietario de la tienda, quien inútilmente trató de despertarlo.

La ignorancia ante la insistencia del tendero, lo alertó que no sería una de las acostumbradas parrandas de Roberto, así que decidió dar aviso a su único familiar cercano José, quien acudió para tratar de llevárselo a su casa.

Fue en ese momento, cuando José trató de abrazar a su hermano para levantarlo y sintió que estaba rígido, además frio, pero no por el clima que se registraba en esos momentos y atendió el trágico presentimiento.

Solicitaron ayuda del personal médico del Centro de Salud que acudieron para brindarle atención, pero solo confirmaron que horas antes fue sorprendido por la muerte a consecuencia de su alcoholismo.

Mientras esperaba la llegada del agente del Ministerio Público para que tomara conocimiento, José recordó que su consanguíneo, había decidido tener una solitaria vida, no comprometerse con ninguna mujer, debido a su problema y su gusto por las bebidas.

Aunque en el sitio confirmaron que no presentaba huellas de violencia, fue necesario el traslado del cuerpo de Servicio Médico Forense para realizarle la necropsia de ley y poder determinar las causas de su muerte.


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