Saltillo, Coah.- La autopista a la Carbonera se tiñó de sangre ayer por la madrugada, al suscitarse un brutal choque por alcance entre un tráiler y un camión de carga, percance que paralizó la circulación por varias horas.

Y es que todo ocurrió a las 02: 00 horas, cuando Dionisio Sánchez Martínez, de 62 años, detuvo la marcha de su unidad de grandes dimensiones, un Thorton con placas 683-DW3, en la orilla del kilómetro 16 de la autopista Carbonera-Ojo Caliente, luego de sufrir un desperfecto.

El hombre en esos momentos retornaba de Nayarit cargado con varias toneladas de jícama, que al parecer tenía que entregar en Monterrey, Nuevo León, pero desgraciadamente el destino le hizo una mala jugada.

El infortunado operador, confiado, se encaminó a la parte posterior para checar los neumáticos, sin percatarse de la proximidad de un acelerado trailero que se desplazaba de sur a norte por la peligrosa vía.

Tras dormitar se estampó atrás del camión Thorton y la misma fuerza de la colisión aventó a don Dionisio al pavimento, pero un autobús de pasajeros que pasó en ese instante lo arrolló, despedazándolo.

Por su parte, el irresponsable trailero, Raymundo Martínez Antonio, de 35 años, pagó por lo que hizo al quedar prensado entre los hierros retorcidos de su unidad tipo Colombia 2008 de la línea Velotrans.

Bañado en sangre y gravemente herido fue rescatado por paramédicos de la caseta de cobro, quienes lo llevaron al Hospital Universitario y una hora después de su ingreso falleció al no soportar las mortales lesiones.

La espeluznante escena fue resguardada por policías federales y esperaron la llega-da de la agente del Ministerio Público de Ramos Arizpe, Alma Nelly Gutiérrez, acom-pañada de peritos de la Fisca-lía del Estado.

Revisaron el cadáver de Dionisio y ordenaron que sus restos fuera llevados al Semefo para la necropsia de ley, también acudieron al Hospital Universitario a dar fe de la muerte del trailero Raymundo Martínez Antonio, quien era originario de Tultepec, Estado de México.