Tags: futbol, fútbol, el cairo, al masri, al ahli
El Cairo.- “Said”, en árabe, significa feliz. Pero ayer, en la ciudad egipcia de Port Said, lo que se ha vivido es justo lo contrario, una tragedia, probablemente la mayor de la historia del futbol en el país.
Alrededor de 75 personas murieron y otras 300 resultaron heridas, según el último balance hospitalario recogido por AFP, en unos graves disturbios registrados al término de un partido en dicha ciudad al noreste de Egipto.
Seguidores del equipo local Al Masri invadieron el campo tras ganar 3-1 al Al Ahli, el equipo visitante y uno de los más importantes del país, que recibía su primera derrota de la temporada en la Premier League egipcia.
Un funcionario encargado de seguridad citado por la cadena de televisión catarí Al Yazira afirmó que los aficionados persiguieron a los seguidores del equipo rival y los arrinconaron dentro y fuera del estadio, lanzando piedras y botellas contra ellos. Algunas de las zonas hacia las que los empujaron fueron incendiadas.
‘LAS FUERZAS DE SEGURIDAD NOS HAN ABANDONADO’
El delegado de Sanidad de la ciudad, Helmy Ali al Atny, explicó que la mayoría de fallecidos perdieron la vida por fracturas en el rostro y por hemorragias internas, y también hubo un gran número de internados por caídas desde los graderíos del estadio. En medios egipcios se habla también de muertes por asfixia o lesiones de la cabeza.
Los futbolistas del Al Ahli quedaron atrapados en el vestuario junto con sus partidarios. El Ejército decidió enviar dos helicópteros para evacuar a los jugadores. Según la agencia oficial egipcia Mena, los helicópteros trasladaron también a algunos de los heridos.
“Las fuerzas de seguridad nos han abandonado, no nos han protegido”, relató uno de los jugadores del Al Masry, Mohamed Abou-Treika, en una llamada a la televisión del equipo. “Un seguidor acaba de morir en el vestuario, delante de mí”, añadió.
Otro de los jugadores, Mohamed Barakat, confirmó que “varias personas han muerto”. “Estamos viendo cadáveres, No hay fuerzas de seguridad o personal del Ejército para protegernos”, lamentó.
EVACUACIÓN
Los fanáticos del Al Ahli, más conocidos como los “Diablos Rojos”, tienen fama de ser muy radicales y se han enfrentado con frecuencia a las fuerzas de seguridad egipcias en las protestas que han sacudido en los últimos meses la plaza Tahrir de El Cairo. Sin embargo, según dijeron testigos a EFE, fueron los hinchas del Al Masri quienes provocaron el enfrentamiento al invadir el terreno de juego tras cada gol de su equipo (que se impuso por 3 a 1) y de nuevo cuando acabó el partido.
El Ejército comenzó a sacar de la ciudad a los aficionados del Al Ahli en autobuses protegidos por vehículos blindados de las Fuerzas Armadas.
Según Mena, los locales comerciales cerraron sus puertas en Port Said tras varios actos de vandalismo, mientras los servicios de sanidad comenzaron a pedir donaciones de sangre entre los vecinos de la localidad.
Por su parte, los Hermanos Musulmanes acusaron a los partidarios del derrocado presidente Hosni Mubarak de ser los responsables de la violencia.
Al menos 47 personas fueron detenidas en relación con los incidentes, señaló a la televisión estatal el ministro del Interior, Mohamed Ibrahim. Ibrahim apuntó que muchos personas habían muerto víctimas de la aglomeración registrada en el estadio. La búsqueda de sospechosos continúa.
‘LOS VESTIDORES, DEPÓSITOS DE CADÁVERES’
El corresponsal de la cadena británica BBC en El Cairo, Jon Leyne, afirmó que los aficionados introdujeron cuchillos al recinto deportivo. En su opinión, la habitual falta de seguridad en el estadio contribuyó al fatal desenlace.
Hesham Sheiha, viceministro de Salud egipcio, declaró que se trata de un “incidente desafortunado” y que la mayoría de las lesiones fueron causadas por contusiones y cortes profundos.
“Los vestuarios se han convertido en un depósito de cadáveres”, dijo Ahmed Nagy, entrenador de uno de los porteros, recoge Al Arabiya.
Poco después de la invasión del campo en Port Said, la televisión egipcia mostró imágenes del incendio en otro estadio, esta vez en El Cairo, donde el árbitro canceló el partido entre los equipos Zamalek e Ismaili en la primera mitad del encuentro. La Federación de Futbol egipcia anunció la suspensión “indefinida” de la Liga.
El recién elegido Parlamento celebrará hoy una sesión extraordinaria para discutir la violencia desatada, que amenaza con tensar más aún la delicada situación social y política por la que atraviesa el país norafricano. La Fiscalía ordenó abrir una investigación de la tragedia.
Deporte, fanáticos y política
Desde hace un siglo, el futbol es el deporte nacional en Egipto. Su selección nacional, conocida bajo el apodo de los ‘Faraones’, es la vigente campeona de África, donde suma más títulos que nadie (siete). Además, su liga, considerada la trigésima más importante del mundo, según la Federación Internacional de Historia y Estadística (IFFHS), es también la más poderosa del continente. Miles de aficionados llenan cada semana los estadios, especialmente para apoyar al Al Ahli y el Zamalek, los dos clubes más populares del país.
La rivalidad entre ambos equipos cairotas se ha traslado a la política. Tradicionalmente, el Al Ahli fue apoyado por las clases populares, mientras el Zamalek se consideró siempre cercano al régimen del ex presidente Hosni Mubarak, que renunció en febrero de 2011 tras 30 años en el poder. Asimismo, el Al Ahli es el club más laureado del país con 35 títulos de Liga y otros 35 de Copa.
Otra de las constantes del futbol egipcio es la presencia cada vez más numerosa de seguidores violentos en los estadios. Especialmente peligrosa es la hinchada radical del propio Al Ahli, un grupo conocido como Ultras, que participó en las recientes protestas contra el régimen de Mubarak en la plaza Tahrir.
LIGA SUSPENDIDA
Según los medios locales, la violencia en los estadios repuntó en los últimos meses por la escasa presencia policial. Aún se desconoce cuántos efectivos se encargaban de la seguridad en el Port Said Stadium, con capacidad para 18 mil espectadores.
Como primera medida, la Federación Egipcia de Futbol (EFA) suspendió la Liga, donde aún faltaban dos jornadas por disputarse. Hasta ahora, el líder del campeonato era el Harras El Hodoud, de Alejandría, con un punto de ventaja sobre el Al Ahli, que sumó su primera derrota del año en el trágico partido ante el Al Masri (3-1).
Sin embargo, no parece que la pasión de los hinchas vaya a disminuir un ápice. Así lo pudieron comprobar sobre el terreno varios clubes españoles que jugaron varios amistosos en la última década. Desde 2001, con el Real Madrid de Zinedine Zidane y Luis Figo, hasta el pasado diciembre, con la visita del Atlético de Gregorio Manzano a El Cairo para jugar ante el Zamalek.
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