Piedras Negras, Coah.- “Salte de ahí, mi nena, ¿por qué, Dios mío”, exclamaba Leyla al recibir el féretro de su pequeña hija Itzel, de 10 años de edad, en la capilla en la que es velada.

El llanto de la madre retumbaba en las paredes de la funeraria y quienes la escuchan se unen a su pena, pues es inevitable no sentir el dolor.

La madre de Leyla, doña Laurencia (abuela de la pequeña que decidió culminar con su vida), está también muy afectada y por momentos parece que se encuentra en shock.

Al lugar van llegando algunas amistades tanto de la maquiladora donde labora Leyla, como amiguitas de la pequeña Itzel, quienes están consternadas con la noticia.

De repente doña Laurencia suelta el llanto al recordar a su nieta y tiene que ser llevada al médico al ponerse mal.

No pueden entender por qué la pequeña Itzel, de apenas 10 años de edad, se quitó la vida.

Jamás se imaginaron que la niña alegre y cariñosa fuera a atentar contra su propia vida.

Han llegado arreglos florales de la escuela donde Itzel pronto regresaría a clases y el lugar vuelve a enmudecer.

Las miradas tristes de los presentes buscan entre sí respuestas sin obtenerlas.

Todos callan, prefieren hacerlo, respetando el dolor de esa madre que por un momento sale de la funeraria y se tumba en el piso de la entrada ya sin fuerzas.

Leyla es abrazada por su amiga Flor, por su hijo Óscar y demás familiares y amigos que tratan de alguna forma darle fortaleza para seguir adelante.

Mariana, de ocho años de edad y amiga de la pequeña Itzel, no puede comprender exactamente porqué la niña con la que jugaba a la escuelita se quitó la vida.

Presidenta del DIF lamenta tragedia

Tras reconocer que es necesario redoblar esfuerzos con el propósito de fortalecer los valores y la unión familiar, la señora Macarena Retes de López, presidenta del DIF, lamentó el suicidio de la pequeña Itzel Murillo Lobato, de apenas 10 años de edad.

En entrevista, Retes de López aseguró que este hecho es un llamado para el DIF, así como para autoridades y sociedad en general, a fin de unir esfuerzos para inculcar los valores en las nuevas generaciones y evitar más tragedias de este tipo.

Asimismo la señora Macarena Retes de López destacó los exitosos programas familiares que se han realizado a lo largo del año, como los campamentos de verano y los rallys de valores.

Habría sido víctima del famoso bullying

El mensaje de despedida de la pequeña Itzel Murillo Lobato luego de quitarse la vida el día de su décimo cumpleaños, fue analizado por el sicólogo José Ángel Cantú Chávez, quien reveló que atravesaba por una profunda depresión.

Además aseguró que la niña posiblemente fue víctima de bullying, “este fenómeno se da más en escuelas que en la casa de la víctima, nosotros como padres o como sociedad debemos analizar esto que sucedió con esta niña y tomar precauciones”, dijo.

Explicó que en la frase “los quiero”, Itzel no quería dejar resentimientos con la familia. Otro detalle que revela en la parte “vendan mi ropa” es una seña de que ella se percataba que tenían problemas económicos. Algo más que se debería tomar en cuenta es si no sufría ella por parte de amigas el bullying de las tres que mencionó.

“Mi hermano trabaja” es el hecho que estaba todo el día sola, lo que pudo orillarla a la depresión, en este caso una depresión infantil, tal vez ella en las convivencias con amiguitas se daba cuenta de que en su casa tenían carencias, está más que claro que no eran buenas con ella, por algo no quería que sus cosas se las regalaran, como lo expresó en el recado póstumo.

Cinco de cada 10 niños sufren estrés

El Instituto Mexicano del Seguro Social alertó que por lo menos cinco de cada 10 niños sufren estrés, padecimiento que puede llevarlos a diferentes enfermedades e incluso a ideas suicidas.

De acuerdo al IMSS, es importante identificar si los niños están viviendo en una situación de estrés por ambientes rígidos y exigencia excesiva, sugiriendo a los padres de familia realizar ajustes en el entorno.

Y es que de acuerdo al instituto, por lo menos cinco de cada 10 niños viven una situación de estrés que los lleva a padecer gastritis, hipertensión, poca confianza en sí mismos, agresividad, desobediencia y hasta ideas suicidas.

El estrés, según los especialistas del IMSS, es una reacción que se produce por situaciones que el niño no puede controlar y que alteran su equilibrio.

Según los especialistas, el exigirles mucho en la escuela con tareas inalcanzables y agotadoras, aunado a la falta de reconocimiento de sus logros, como desatención, hace que los pequeños vivan con este padecimiento.

Algunos de los signos emocionales en los niños se muestran en los pequeños, como preocupaciones y perturbaciones en el sueño.

Quería ser maestra

Su nombre de origen vasco irónicamente significa el ser, la realidad, cuando ella en el día que cumplió sus 10 años de edad, determinó ausentarse por su propia mano de la misma.

Itzhel era una niña muy alegre según sus amigas de la escuela y vecinas, aunque atormentada por la soledad que la hacía según ella ver el fantasma de un niño o jovencito cuando en las noches se quedaba sola.

La pequeña, que nació el jueves 16 de agosto de 2001 en Lázaro Cárdenas, Tabasco, era una niña alegre según relatan sus amigas, no se le veía triste.
“Ella quería ser maestra”, enfatiza entre llanto Flor, la mejor amiga de Leyla, su madre.

Flor recuerda que Itzhel era una niña que le gustaba mucho dibujar, pintar y que además le encantaba jugar a la escuelita, pues en un futuro esperaba ser profesora.

La hija de Flor, Mariana de apenas ocho años de edad, en un tiempo convivió mucho con Itzhel, pues inclusive vivieron muy cerca.

Mariana apoya la versión de su madre, que su amiguita a la que ahora ha acudido a despedir, le gustaba jugar a que era la maestra de la escuela.

Y que en muchas ocasiones se la pasaban viendo caricaturas, principalmente Bob Esponja, la preferida de Itzhel.

Mariana relata que su amiga sí pensaba en el futuro, que ella hablaba de que cuando fuera grande quería tener dos hijos y a veces hasta jugaban a eso.

Visiblemente desconcertada la pequeña de ocho años de edad, no se explica por qué Itzhel tomó la decisión de acabar con su vida.

No puede comprender inclusive lo que sucede y hasta piensa que en realidad está viviendo una pesadilla.

Veía un fantasma

La mayoría de los comentarios de quienes conocieron a la pequeña Itzhel Elvira, son respecto a que ella era una niña alegre, que le gustaba colorear y dibujar, así como la música.

Pero, su amiga y compañera de escuela, Alexia, quien la conocía desde hace dos años, precisa que vivía atormentada por un fantasma.

“Itzhel decía que se sentía sola en las noches cuando su mamá se iba a trabajar, le daba mucho miedo”, relata la pequeña de 10 años de edad.

Sentada en la capilla en la que es velada su amiguita, Alexia, recuerda que Itzhel le contaba que por las noches veía el fantasma de un niño que la asustaba mucho cuando ella estaba sola.

Piden a padres estar alertas

Como padres de familia se debe de estar atentos e identificar cualquier señal de intento o pensamiento suicida en sus hijos, así como el solicitar el tratamiento oportuno de un especialista, indicó Ivonnet Vega López, coordinadora región norte del Instituto Coahuilense de las Mujeres.

Y es que subrayó que el 80 por ciento de los menores que intentan suicidarse o logran hacerlo, lo anuncian verbalmente o por escrito días o meses antes.

“También es importante solicitar tratamiento oportuno de un especialista en siquiatría infantil, o sicología infantil”, agregó.

Por lo tanto, recalcó que si su hijo o hija presenta una tentativa de suicidio, se debe de investigar qué intención persigue con el mismo si es por llamar la atención, petición de ayuda o la necesidad de mostrar a otros cuán grandes son sus problemas.

“Es muy importante que hables con tus hijos y comprendas y modifiques las conductas que pudieran propiciar ideas suicidas en ellos”, resaltó.

Invitó a recurrir al servicio de emergencia 075 abierto las 24 horas del día los 365 días del año donde de manera gratuita y anónima una sicóloga brindará apoyo e información para atender estos casos.