“Siempre mantuvimos la fe”, por eso ahora cumplirá con su promesa de visitarla en su catedral ubicada en el estado de Jalisco.
Y es que ayer la concubina aseguró que pese al trago amargo que vivió con la presión que ejercieron los ministeriales para que firmara un testimonio falso, jamás perdió su fe.
Señaló que desde que inició su calvario al ser involucrada en un caso ocurrido en septiembre del 2004 cuando ella no vivía en esta ciudad, le prometió a la Virgen de San Juan que la visitaría si permitía que la verdad saliera a flote, tal y como sucedió ayer.
La intervención de Osvelia en el crimen de la enfermera Daisy, habría sido determinante a pesar de la contradicción en sus declaraciones.
En su primera declaración, Isaís Cerna, supuestamente bajo presión de agentes ministeriales señaló a “El Fresco” como el presunto asesino de Daisy.
De acuerdo a la averiguación 325-2004, Osvelia dejó asentado que el día del crimen acompañó a Édgar Álvarez “El Fresco” hasta el hospital Libanés a bordo de una camioneta color roja.
“Al ir con Édgar en la camioneta noté que él andaba molesto y comenzamos a platicar y él me dijo que andaba muy molesto porque le habían dicho que la Güera (Daisy) andaba con otro chavo, y me dijo que a él nadie lo hacía güeyón, voy y le parto su madre repitiéndome que a él nadie lo iba hacer pendejo”, dice textualmente el documento en poder de Zócalo.
También la Procuraduría aseguró que la concubina del “Fresco” vio cuando el presunto homicida cometió el horrendo crimen.
“Eran como las doce y media o una de la mañana del día ya martes y se bajó Édgar con un palo en forma de hacha y me dijo que ahorita venía que iba a arreglar un problema y me volvió a decir que por qué le habían dicho que ella andaba con otro chavo, cuando él se paró en la puerta vi que una persona mujer vestida de blanco se acercó y le abrió, metiéndose Édgar y yo me bajé detrás de él, esperándolo en el teléfono público que se encuentra afuera del hospital y de ahí vi y escuché que comenzó a discutir con ella reclamándole que le dijeron que ella andaba con otro hombre y escuché que ella decía que no era cierto que no se creyera de chismes, por lo que en esos momentos ella comenzó a gritar que no era cierto y se lo repetía varias veces y él, le reclamaba lo mismo.
“Édgar levantó la mano y ella le decía que no se creyera de chismes, en eso le pegó en dos ocasiones con la mano en la cara y Édgar seguía discutiendo, en eso yo me di la vuelta y caminé dos o tres pasos hacia el teléfono público que está afuera del hospital y más adelantito del teléfono estaban dos muchachas esperando un taxi y cuando las vi que se fueron en un carro verde me volví a regresar a ver qué era lo que estaba pasando y empujé un poco la puerta que estaba solamente emparejada y vi que había sangre en el piso, en ese momento me regresé al teléfono que está afuera del hospital y enseguida me volví a regresar y ya la puerta estaba cerrada y pude ver que la enfermera estaba tirada en el piso boca abajo y se estaba moviendo pero no gritaba ni decía nada, solamente como que se arrastraba…”.
Después, el 17 de Julio del 2007, la versión de Osvelia cambió.
Ante la Comisión de Derechos Humanos presentó una declaración por el abuso que aseguró cometieron agentes de la Policía Ministerial en su contra, para obtener la declaración acusatoria en contra de Édgar Álvarez a quien detuvieron como responsable del grotesco homicidio que aún hoy en día sigue sin resolver.
Y es que Osvelia Isaís ante la queja presentada en la Cuarta Visitaduría de Derechos Humanos con sede en esta ciudad, aseguró que los policías ministeriales que la detuvieron, la amenazaron con quitarle a sus hijos, con abusar sexualmente de ella y someterla a cuanto ellos quisieran.
La queja presentada por Osvelia ante Derechos Humanos cita “..el día jueves doce de julio del presente año, a las 10:30 hrs. Me encontraba acudiendo a las instalaciones del Seguro Social acompañando a mi madre a una consulta y, al estarme estacionando en el coche de mi hermana, se detiene una patrulla de la Policía Ministerial, quien me pregunta que de quién es el vehículo que yo manejaba, a lo que le contesté que era propiedad de mi hermana, el Policía Ministerial me dice que el vehículo tiene reporte de robo, y que tenía que acompañarlo al Ministerio Público, a lo cual no me opuse y dejé a mi madre que bajara y me dijo que ella llamaba a mi hermana para aclarar la situación.“Posteriormente, nos trasladamos a la agencia del M. P. y ahí se encontraban presentes cuatro policías ministeriales, uno de nombre Damián, el agente del ministerio público y una secretaria, los cuales puedo identificar plenamente, quienes comenzaron a cuestionarme respecto al homicidio de una mujer cometido hace más de dos años, supuestamente por Édgar”.
| Comparte ese artículo: |
|



