Houston.- Cinco niñas y dos niños, parte de los primeros octillizos que nacieron vivos en el mundo, celebraron su décimo cumpleaños con un pastel enorme y rodeados de amigos y familiares.

Los octillizos, que ya superaron sus días de respiración asistida, soplaron las velas con fuerza el sábado y corretearon con sus amigos como cualquier niño el día de su cumpleaños.

Los siete — Ebuka, Gorom, Chidi, Chima y Echerem y sus hermanos Ikem y Joike — nacieron tres meses prematuramente en diciembre de 1998 en un hospital de Houston. Su peso al nacer osciló entre 311 gramos (11 onzas) y 761 gramos (1 libra con 11 onzas).

Odera, el más pequeño de los octillizos, con un peso de 291 gramos (10,3 onzas), murió por problemas en el corazón y pulmones una semana después de haber nacido.

El sábado, todos jugaron con su hermana Favor, de seis años. El sábado no fue realmente el cumpleaños de Ebuka, que nació el 8 de diciembre. Los otros siete llegaron 12 días después.

Sus padres, los nigerianos Nkem Chukwu y Iyke Louis Udobi, dicen estar sorprendidos y agradecidos de ver a sus hijos crecer sanos y activos.

"Es increíble. Es maravilloso, un milagro", dijo Chukwu, que tomó medicinas para potenciar su fertilidad.

Amigos y familiares recordaron durante la fiesta cómo Janet Chukwu, la abuela de los octillizos, les ponía en fila para darle de comer a cada uno.

También ayudó a diseñar un sistema de colores para su ropa durante la semana: rojo los lunes, marrón los martes, amarillo los miércoles, azul o rosa los jueves, y las camisetas de su escuela los viernes.

La familia aún vive en una casa de seis habitaciones que les fue donada en el suburbio de Houston, League City. Los niños van a la escuela en una camioneta para 16 pasajeros.

Nkem Chukwu, que es ama de casa, dijo que ver a sus hijos crecer ha sido una experiencia reconfortante.

"Tenemos mucha ayuda. Mi madre ha sido maravillosa", dijo. "Lo que todo el mundo debería saber es que Dios ha sido nuestra fuerza, nuestro apoyo".