Y es que a pesar de estar próximas las fiestas patrias y grandes de la ciudad, con eventos como la cabalgata la ocupación hotelera no varía y a la fecha no se registran reservaciones como en otros años.
La familia de Javier Ruiz Izaguirre es propietaria de tres hoteles en la región, dos en Sabinas y otro más en Nueva Rosita y en todos el comportamiento es similar.
“La ocupación está tranquila, en septiembre hay un repunte muy importante y esperamos que este año no sea la excepción, aunque de momento no hay reservaciones en puerta”, aseguró el empresario.
A pesar de este comportamiento existe optimismo, incluso hay nuevas inversiones con la ampliación y construcción de hoteles en la ciudad, pues en el resto del año se maneja el turismo de negocios que permite obtener ingresos y de esta manera sostener a las familias que dependen de esta actividad.
Entre las estrategias realizadas por los hoteleros para ser más atractivos sus negocios, se encuentra el ajuste de tarifas para de esta manera poder competir.
Otra situación que enfrentan los hoteleros es la inseguridad, esto porque el 70 por ciento de los agentes de ventas provienen del estado de Nuevo León y ahora al viajar lo hacen con menos viáticos y buscan hospedaje más económico, pues se regulan los gastos.
Al año los hoteles y moteles reportan en septiembre y Navidad la ocupación más alta durante esas temporadas festivas.
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