Nacional

Publicado el domingo, 11 de abril del 2010 a las 19:02
México.- El olor que desprende un cuerpo en estado de putrefacción varía de acuerdo al tamaño del cuerpo, así como su alimentación y las condiciones climáticas en donde se quede, asegura médico forense.
Con una temperatura muy fría el cuerpo de Paulette Gebara Farah hubiera resistido hasta seis días sin que se percibiera ningún olor nauseabundo, provocado por el proceso de descomposición, aseguró el especialista en medicina forense Juan Muñíz.
El olor que desprende un cuerpo en estado de putrefacción varía de acuerdo al tamaño del cuerpo, así como su alimentación y las condiciones climáticas en donde se quede.
“Una pequeña de cuatro años con cierto tipo de nutrición con una flora bacteriana sana puede permanecer más tiempo para que el cuerpo entre en estado de putrefacción”, aseguró el también abogado a EL UNIVERSAL.
A pregunta expresa de si es posible que después de nueve días de iniciada la búsqueda de Paulette Gebara Farah encontraran su cadáver debajo de su cama nadie hubiera notado algún olor dijo que “lo más que se hubiera tardado, si era un lugar cerrado y templado, dentro de las primeras 48 horas, pero por su complexión podría ser el doble, hasta seis días, provocando que el olor delatara la presencia del cuerpo”, pero no más.
Juan Muñiz, médico cirujano con maestría en criminalística, aseguró que sólo si se levanta un cuerpo y se ventila el lugar donde estaba puede desaparecer el olor de putrefacción de los gases que desprenda el cuerpo.
En un niño por la cantidad de alimento que haya ingerido previo a su muerte, así como por su complexión es más factible que se prolongue la putrefacción y por ende los olores.
“Es muy importante establecer la condición climatológica: la temperatura, la ventilación del sitio donde se encuentra el sujeto para poder establecer un cronotanato diagnóstico adecuado, es decir, establecer el tiempo en que empiezan a aparecer los distintos estadíos de putrefacción”.
Muñiz dijo que es importante analizar si la pequeña tiene marcas de sometimiento llamadas equimosis, sino existen cabe la posibilidad de que la pequeña haya caído por su propia cuenta en el espacio que existe entre la base de la cama y el colchón y se haya atorado, comprimiendo su torax y abdómen que provocó la asfixia por la que murió.
Pero aseguró que habrá que establecer la relación entre la mecánica de lesiones, si las hay, con los hechos.
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 5 horas
Hace 5 horas