Fueron 30 concesiones las que se autorizaron a inicio de administración, no obstante, algunas fueron retiradas de circulación por sus propietarios, quedando un parque vehicular que nunca ha sido mejorado, sino todo lo contrario, poco a poco va empeorando su estado ante las necesidades que presentan y el desgaste que se ha ido acumulando con el tiempo.
El coordinador de Transporte, Baldomero Fuentes, reconoció que esta situación ha sido tolerada por las autoridades “desde siempre”, ya que si se aplicaran las leyes y reglas como deben de ser, el municipio podría quedarse sin el servicio, toda vez que ningún concesionario cuenta con los recursos económicos para cumplir con sus obligaciones.
Para empezar, dijo que las unidades mínimo deberían ser modelo 1990, sin embargo, son de 1985 a 1987. Además, tienen adeudos del refrendo, que tiene un valor de mil pesos; el permiso para circular, que es de 75 pesos por metro lineal; carecen de laminado vigente, de botiquín de primeros auxilios y las condiciones fisicomecánicas sólo los conductores saben cómo están.
Agregó que todos los vehículos son 'chuecos' y por su antigüedad la mayoría registra mal estado en las luces y parabrisas; así como bancas y vidrios rotos, y que aunado a esta situación existen quejas por parte de los ciudadanos de la mala higiene que tienen las unidades y el mal trato que brindan los choferes, además de que no se respeta la tarjeta del Inapam (Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores) para cobrar menos.
“Los concesionarios se oponen a mejorar sus condiciones justificándose con la crisis económica; y pues a nosotros nos corresponde dar una solución tanto para los pasajeros como al transportista, por eso hemos permitido que operen en condiciones irregulares ante la necesidad de contar con el servicio de transporte en las colonias”, dijo.
En un recorrido realizado por Zócalo Monclova se corroboró que el estado de las unidades en verdad es pésimo, ya que las deficiencias pueden apreciarse a simple vista, así como la irresponsabilidad de los representantes sociales al no atender la situación.
Ante las circunstancias de riesgo a la que se enfrentan los habitantes que carecen de automóvil propio, los pasajeros exigieron a las autoridades trabajar apegados a la ley, ya que su integridad física, incluso su vida, no pueden estar en manos de 'cafres'.
María del Carmen Rendón Martínez, usuaria, refirió que la falta de un vehículo y la necesidad para trasladarse de un lugar a otro, la obligan no solamente a ella, sino a muchas personas, a hacer uso de las combis que circulan por el municipio aunque su integridad esté en peligro, sin embargo es necesario que los funcionarios públicos hagan valer sus compromisos y trabajen como debe ser, ya que en un accidente nadie responderá por los daños causados.
Por otra parte, al cuestionar a los transportistas sobre las irregularidades que presenta el transporte público, simplemente se negaron a dar información al argumentar que las autoridades son las personas adecuadas para hablar sobre la situación que se está presentando.
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