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Elizabeth Alfaro/Elí Escobedo
Saltillo, Coah.- La reciente edificación del fraccionamiento Nuevo Mirasierra se ha convertido en un problema para los primeros habitantes debido a que las viviendas que no han sido ocupadas comienzan a utilizarse como escondites para jóvenes delincuentes.

Más de 40 unidades habitacionales permanecen vacías desde la fundación del sector; un gran porcentaje de ellas han sido habitadas por pequeños lapsos, sin embargo, los usuarios deciden abandonar las viviendas debido a la lejanía de la zona, además del mal servicio que ofrecen las escasas unidades de la única ruta de transporte urbano que circula por el fraccionamiento.

Dicha problemática ha traído como consecuencia de que diversos grupos delictivos utilicen las casas como centro de reunión, sin importar los daños causados a la infraestructura de los hogares.

Grafitis, botellas de bebidas alcohólicas y ventanas rotas son sólo algunas de las evidencias que los jóvenes han dejado en los espacios que podrían ser el hogar de una familia. Además, el aislamiento de los vecinos ha sido propicio para los amantes de lo ajeno, que casi a diario aprovechan para hacer de las suyas en el fraccionamiento.

Asimismo, la falta de iluminación en la mayor parte del lugar es la cómplice perfecta para llevar a cabo los hechos ilícitos. A pesar de las constantes llamadas por parte de los residentes de la zona para resolver el problema, la situación continúa siendo la misma. “Hablamos para que reparen las farolas y vienen, funcionan uno o dos días y después ya no prenden”, comentó el señor Antonio Aguilar, residente de la zona.

Lidiar con el exceso de velocidad con que conducen los automovilistas es también parte del pan diario de los vecinos, por lo que pidieron a las autoridades, a través de este medio, la colocación de reductores de velocidad por todo el sector, con el fin de prevenir tragedias que pudieran cobrar vidas humanas. “Ya estamos acostumbrados a escuchar lo rápido que van los carros, pero claro que estaría bien que pusieran topes para que le bajen un poquito”, expresó el padre de familia.

Entre los cruces más peligrosos dce este sector se encuentran el del bulevar Mirasierra con Revolución y prolongación Ciprés, debido a la gran cantidad de coches que circulan por dichas avenidas.

TRANSPORTE INACCESIBLE

Los colonos están en espera de una respuesta por parte de los concesionarios de la ruta de transporte urbano Mirasierra para que la unidad circule al interior de la zona. Según los vecinos, desde hace tiempo se realizó la petición debido a que son demasiadas las cuadras que los usuarios tienen que recorrer para acceder al servicio.

“Tenemos que caminar hasta la tienda y de ahí esperar la combi media hora para que pase”, agregó al respecto el señor Aguilar.

Por otra parte, la mayoría de la basura que se encuentra en los predios abandonados es generada por los perros que rondan la zona. Varios residentes aseguran que por la tarde los animales salen en busca de comida y se llevan las bolsas a los terrenos para después dejar lo que no les sirve.

Asimismo, los colonos piden estos espacios ubicados al centro del sector sean rehabilitados con la construcción de canchas deportivas y juegos para la numerosa población infantil que reside en el lugar. “Son muchos niños los que hay aquí en la colonia, pero todos se la pasan jugando en la calle porque no hay en dónde más”, agregó, preocupado por la situación.

Daniel Hipólito, Édgar Alazán y Carlos Cerecero son sólo un grupo representativo de la población infantil que está en espera de un espacio digno para realizar actividades recreativas, deportes y principalmente evadir el peligro al dedicar un espacio improvisado a mediación de la calle, debido a la ausencia de un campo de futbol.
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