Tags: premio nobel, orhan pamuk, karolin fisekci
Uruguay.- El Premio Nobel turco Orhan Pamuk recurre a la Justicia para evitar las habladurías sobre él, y de este modo preservar su vida privada, asunto que se suma a los muchos problemas con los que el prestigioso escritor ha tenido que lidiar.
Efectivalmente, el famoso novelista y Premio Nobel, que recientemente ha visitado Uruguay, ha negado a través de su abogado toda relación con la pintora turco-armenia Karolin Fisekci, y ha exigido que deje de declarar a la prensa turca que es su pareja.
El abogado de Orhan Pamuk, Haluk Inanici, ha entregado en una notaría de Estambul una amonestación contra Fisekci, en la que le exige poner fin a sus declaraciones a la prensa, bajo amenaza de llevarla a los tribunales.
La nota llega dos días después de que el diario Hürriyet publicara una entrevista con Fisekci sobre su supuesta relación amorosa con el escritor. La mujer definió su relación con Pamuk como "un amor inesperado, un deseo que cambia todos los planes y programas, una relación de entregarse uno al otro".
Pamuk anunció en febrero de 2010 su relación con la escritora india Kiran Desai. El documento del abogado, hecho público tras la entrevista con el diario, es la primera reacción de Orhan Pamuk y llega tras varias semanas en las que la prensa turca ha publicado decenas de artículos basados en las declaraciones de Fisekci.
El letrado del Nobel asegura que "la última vez que Pamuk y Fisekci se encontraron fue en un centro comercial de Nueva York y desde entonces no han tenido ni contacto".
"No son ciertas", sostienen, las declaraciones de Fisekci en las que sugiere que mantiene contacto con Pamuk.
La amonestación advierte de que las "historias ficticias" de Fisekci son un ataque contra los derechos personales de Pamuk, y que no sólo constituyen un problema ético sino que también pueden tener consecuencias judiciales.
Una carrera llena de polémicas
Se suma así un episodio más a una carrera llena de polémicas. En 2004, Pamuk fue llevado a juicio por "insultar y debilitar la identidad turca", según el artículo 301 del código penal de su país.
Eso se había dado debido a que en una entrevista a un periódico suizo, pronunció la siguiente frase: "En Turquía mataron a un millón de armenios y a 30 mil 000 kurdos. Nadie habla de ello y a mí me odian por hacerlo".
La primera sentencia le impuso una condena condicional de seis meses, durante los cuales debía abstenerse de cometer delitos para poder mantener su libertad. Sin embargo, el escritor se reafirmó en sus palabras en octubre de 2005.
Luego, en enero de 2006, un tribunal abandonó el proceso judicial. No obstante, la posición cívica de Pamuk ante los derechos humanos lo han convertido en un personaje que genera polémica en su patria, y mientras allí unos lo admiran otros lo consideran un traidor.
La campaña de odio desatada en su contra en Turquía lo obligó a abandonar el país por un tiempo. Además, ya antes, en 1995, estuvo entre el grupo de escritores juzgados por sus ensayos en los que criticaban al gobierno por su política con los kurdos.
Tras el asesinato del periodista turco-armenio Hrant Dink (en enero de 2007), y las amenazas de muerte que recibió, Pamuk abandonó nuevamente su patria.
Algunos medios turcos, como el diario Aksam, le acusaron de haber utilizado el asesinato de Dink como un pretexto para ir a Estados Unidos a ganar dinero dando conferencias en la Universidad de Columbia.
Las acusaciones fueron negadas por Fatih Altayli, director del diario Sabah, calificándolas de "chisme". Pamuk regresó a su ciudad natal en abril de ese mismo año para escribir su siguiente novela. Por estos y otros episodios, Pamuk ha declarado que la fama le ha dado más problemas que satisfacciones y le ha interferido a veces en su pasión por escribir.
| Comparte ese artículo: |
|



