Tags: pandillas, mara salvatrucha, josé miguel insulza, el salvador, desarme simbólico


El Salvador.- Líderes de las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Mara 18 (M-18) anunciaron este jueves un "simbólico desarme parcial", al reunirse en la cárcel con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, como gesto de buena voluntad en la tregua que iniciaron en marzo.

"Ambas pandillas hemos acordado hacer un nuevo gesto de buena voluntad, con el cual esperamos (...) contribuir en la recuperación de la paz social (...); consiste en un simbólico desarme parcial", subrayó un comunicado de las dos bandas, leído a la prensa por uno de sus líderes, Carlos Mojica Lechuga, en la cárcel de La Esperanza, en el norte de San Salvador.

Tras conversar con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), los cabecillas de la MS-13 y M-18 convocaron a la prensa para hacer el anuncio, pero se negaron a precisar la cantidad o tipo de armas, o la fecha y circunstancias de la entrega.

En el comunicado indicaron que las armas las entregarán a Insulza para que se fundan y se construya un monumento, por medio del vicario militar Fabio Colindres y el ex comandante guerrillero Raúl Mijango, mediadores de la tregua que ayudó a bajar de 14 a 5,6 el promedio diario de homicidios.

Insulza, quien este jueves llegó a El Salvador para conocer personalmente avances de la tregua, se reunió con los cabecillas en un salón de la cárcel La Esperanza, fuertemente custodiado, aunque no participó en la conferencia de prensa.

En medio de un operativo que implicó a policías y soldados, fueron llevados a La Esperanza una veintena de líderes pandilleros de la MS-13 y M-18, quienes por primera vez se sentaron públicamente frente a frente, tras reunirse en privado con Insulza para plantearle una serie de demandas.

"He recibido sus propuestas, estoy muy impresionado de lo que he escuchado, fue una reunión muy importante, es un proceso en marcha (la tregua) pero nosotros le vamos a dar todo el apoyo que sea posible", afirmó Insulza a la prensa, tras el encuentro.

Insulza, quien habló con la prensa antes del anuncio del desarme, prefirió no revelar las peticiones, recogidas en un documento que le entregó un pandillero de la Mara Salvatrucha.

"Este es un proceso que nos infunde mucha esperanza y mucho entusiasmo", remarcó el secretario general de la OEA.

Uno de los líderes de la Mara Salvatrucha, Carlos Tiberio Valladares, confirmó que directamente pidieron a Insulza que la OEA "sea garante del proceso (para) que lleve a una paz social".