Las víctimas, de 14, 15 y 16 años de edad, dijeron que la tarde del viernes, mientras se dirigían al plantel, las abordaron los maleantes y las subieron por la fuerza a una panel negra, sin placas.
Mientras les tapaban la cara con trozos de tela les advirtieron que no trataran de poner resistencia porque les iría peor.
A pesar de la amenaza una de las jovencitas pudo percatarse que tomaban el bulevar 2000 y enfilaban hacia Playas de Rosarito.
Las llevaron a Popotla, donde les pidieron revelar nombres de integrantes de una banda contraria.
Como fracasaron, pues las adolescentes aseguraron que desconocen a esas personas; las maltrataron y les anticiparon que "esto es nada más un aviso” y que “la próxima vez irá en serio".
Luego regresaron a Tijuana y las abandonaron en el puente Clouthier, pero antes golpearon feamente a una de ellas y le causaron un hematoma en el rostro.
Un tanto repuestas del tremendo susto las jovencitas fueron a la escuela cuyo director, después de escuchar la historia, dio aviso a la Policía Municipal, que turnó el asunto a la Procuraduría General de Justicia del Estado en vía de denuncia para que inicie la indagatoria correspondiente.

