Y es que al arribar al sitio, éste se encuentra limpio… literalmente, pues a pesar de que el sitio no tiene basura, tampoco tiene puertas, tinacos o perros; y aunque no se han robado más de la pequeña perrera, visiblemente tampoco se está haciendo nada por evitarlo.
A pesar de que hace alrededor de dos semanas fue saqueada, hasta ahora no hay alguna persona que esté resguardando el sitio, ni mucho menos una patrulla, y aunque esta perrera se encuentra junto al panteón San Ignacio, tampoco se encontró personal que estuviera cuidando el sitio.
La lejanía del área urbana, la nula seguridad y el descuido por parte de las autoridades ocasionaron que esta perrera quedara prácticamente inservible, y prueba de ello es que son casi tres semanas de ocurridos los hechos y hasta ahora no se ha hecho trabajo alguno para remodelarla, y tal parece que la autoridad municipal no tiene ni la menor intención de poner manos a la obra.
| Comparte ese artículo: |
|



