Acuña, Coah.- En esta época del año encontramos en el mar tres tipos de agua:

1) Una que es de color café, que lleva todo el lodo y la basura que arrastra la lluvia desde la sierra llena de ramas, troncos, y cuando llega al mar choca el agua dulce con la salada. La corriente lleva muchos pescaditos e insectos dentro del mar.

2) Al acabarse al agua café, cambia a un color verdoso se nota muy bien la línea de división entre estas dos.

3) El agua azul de mar adentro lleva corrientes de basura. Decimos basura, pero en realidad es zacate, troncos, ramas (basura natural, pues) que es la que debemos buscar mar adentro. Los pescaditos la buscan como refugio y como fuente de comida (algunos pescaditos necesitan sombra). Los depredadores grandes saben esto también, así que ahí es donde vamos a ir a buscarlos.

Preparando la carnada

Les voy a compartir uno de mis mejores secretos de pesca en el mar. Antes de ir tienen que comprar medio kilo de higado de res, un kilo de lisa (o cualquier otro pescado, de hecho si vas a comer un día antes una mojarrita, guarda la cabeza y huesos, todo el desperdicio sirve). Ahora agarra la licuadora de tu esposa (sin que te vea), mete lo anterior, échale media taza de agua y un huevo, ¡es el licuado más asqueroso, pero no te lo vas a tomar, no te preocupes!

Ahora días antes vas a comprar leche, pero de la que viene en botes de plastico con asa (no queremos la leche, dásela a tus hijos). Llena esos botes con el licuado asqueroso (salen tres botes más o menos) y échalos al congelador, luego lava la cocina de tu esposa para que no se enoje.

¡Ya estás listo!, recuerda llevar una hielera cuando vayas de pesca. Además vas a necesitar un cordón (que resista) y un picahielos.

¡VÁmonos!

Uno siempre anda buscando los los troncos. Hay que trolear en redondo con carnada de lisa (otra lisa porque la que compraste se la echaste al licuado) para ver si hay tiburón o vela. A veces caen con eso, así que dale círculos alrededor, si no hay suerte es momento de echar mano de nuestros botes. Mide bien el agua y fíjate en los troncos por debajo, para ver si hay pescaditos. Saca el bote con el licuado congelado y haz unos hoyos con el picahielo, amárralo fuertemente a la lancha con el cordón (largo) y déjalo flotar, con el calor y el agua el contenido comenzará a disolverse y el olor se volverá irresistible para los dientudos.

En ese momento los peces comerzarán a comer; ¿cómo lo sabes?, fíjate en su coloración: seguramente su color cambiará radicalmente, ya que su corazón late más rápido. Eso llamará la atención de los demás. Cuando veas que hay movimiento de peces ¡saca el spinning!, una línea de 30 libras y coloca un pedazo de lisa para lanzarlo detrás de los pescaditos. Eso se llama light takle fishing.

Los animales grandes van a atacar a los pescaditos sin miramientos, podrás sacar desde dorado, lobinas de mar, madrigal, salema, pez ballesta ¡o tiburones! (con ellos une dos pies de alambre porque con sus dientes corta la línea ). Cuando recojas tu línea hazlo con pequeños saltitos, no jalando, si pica uno, permítele agarrar la carnada por 20 segundos y engánchalo tres veces ¡y a pelear! La técnica de los botes y el licuado es magnífica y nunca me falla (checa las fotos) ¡Suerte y buena pesca!

Hasta la próxima.

“Aventuras con Griz”
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