María Elena Morera fue la encargada de leer una parte del mensaje; precisamente éste contenía los nueve puntos. Entre otros exigieron una procuraduría de atención a víctimas de la violencia y abuso de poder; hay que cambiarle el nombre a la Procuraduría de Atención a Víctimas, y debe tener rango de Estado para que tenga recursos suficientes.
También exigió la construcción del memorial que dé cuenta para siempre del nombre de las víctimas de esta guerra, castigos ejemplares para los políticos que estén coludidos con el crimen organizado; queremos un deslinde drástico y transparente de todos los partidos políticos del crimen organizado, por ello no deberán aceptar tener un solo candidato o candidata que tenga vínculos con la delincuencia organizada.
De igual forma, su demanda contiene la presentación con vida de todos los desaparecidos con esta guerra; “si están muertos, queremos saber de sus cuerpos, dónde están; si están vivos, los queremos de vuelta en casa”.
Julián LeBarón, quien leyó otra parte del discurso, señaló que ante los tiempos electorales que se avecinan, “no olvidemos que todos los partidos políticos son débiles y hasta cómplices del crimen, no garantizan un verdadero Estado de derecho ni una democracia plena. Por ellos insistimos de una verdadera reforma política”.
Al final, la cantante Chavela Vargas fue contactada vía telefónica, pero su mensaje no se pudo transmitir en vivo y tuvo que ser grabado. “Ese dolor no lo pueden más que llevar en el alma…Espérense todos, los que han muerto no están muertos, se fueron antes. Espérennos, ya llegaremos con ustedes con un pensamiento, una flor en la mano para decirles que los queremos muchísimo.
Ábreme la puerta, amor, que vengo muy mal herido, ábreme la puerta, amor…", fue el mensaje de la interprete.
Al final, en entrevista Javier Sicilia dijo que en materia de inseguridad, sí, los gobernadores tienen grave responsabilidad, pero también (Felipe) Calderón la tiene. Toda la clase política en los poderes, así como los partidos tienen grave responsabilidad en esto. Calderón tiene razón, pero nosotros también, para decirle a él sus omisiones.
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