Víctor Ibarra señaló que en febrero del año 2007 realizó un contrato de compraventa de crédito simple y garantía hipotecaria para adquirir un predio de mil metros cuadrados ubicado en el lote siete en la avenida Juan Pablo II número 513, cuya operación tuvo un valor de 848 mil pesos.
Indicó que pese a que ya tenía el contrato firmado y que Acoros cobró el dinero a través de pago en efectivo, fondo Fovissste más una parte crédito hipotecario, en diciembre del 2007 fue desalojado por un particular de apellido Galván Fox, ya que ese predio estaba integrado en otro mayor de 2 mil metros que tenía como garantía en un préstamo a Humberto Acosta y Organización Acoros.
Explicó que Humberto Acosta lo defraudó porque el terreno original de 2 mil metros fue embargado tiempo después de la venta, lo que es actuar con dolo y en forma fraudulenta.
Dijo que además nunca se registró la escritura en el Registro Público de la Propiedad, por lo que también podría estar involucrado Julio César Gallegos, entonces director de la institución y Raúl Alton, a quien recientemente premiaron con una notaría pública.
Ibarra señaló que presentó una demanda penal 056/2011 y una civil 3/2011, pues observó toda una serie de movimientos irregulares en cuanto al manejo de la Notaría 13, el Registro Público de la Propiedad e incluso que nunca se registró ante Catastro o en el propio Registro Público de la Propiedad la operación que él realizó, lo que facilitó el embargo del prestamista.
Dijo que el caso se ha movido muy lento en la fiscalía, pues desde hace un año que se presentó la denuncia y no se ha consignado ante un juez pese a existir elementos.
Humberto Acosta, presunto defraudador, señaló por su parte que no hay ningún fraude ya que el particular presentó una querella penal que no tuvo elementos, y por otro lado el prestamista embargó indebidamente un terreno completo cuando éste había sido subdividido.
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