El representante del comercio organizado en Piedras Negras, señaló que en la última reunión encabezada por el cónsul de Estados Unidos en Nuevo Laredo, fue determinante al señalar que no veía cerca la posibilidad de establecer un consulado itinerante en la frontera de Coahuila.
“Cuando se le planteó al funcionario consular que hacía 10 años se autorizó una oficina consular, él respondió que se trató de otro momento y otras circunstancias, como el hecho de que aún no había ocurrido el ataque del 11 de septiembre de 2001, además de que en ese entonces se establecía por vez primera la visa láser, que sustituyó a la mica local”.
Pese a reconocer que los ingresos que recibe el Gobierno de Estados Unidos por concepto de los trámites y solicitudes de la visa láser, favoreciendo su economía interna, es el Congreso de Estados Unidos el que finalmente debe autorizar o no la apertura del consulado en esta ciudad.
Sin menoscabo del esfuerzo e interés de los legisladores coahuilenses por presentar un punto de acuerdo en este sentido, Beráin Tamez, consideró oportuno esperar a conocer la opinión de las autoridades norteamericanas que son quienes tienen la información de primera mano.
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