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Eugenia Flores Soria | Saltillo, Coah.- “Las utopías existen, los sueños son parte de nuestra realidad”, afirma Pierre-Luc Abramson. Él es un hombre que tiene fe en las ideas y sabe, por experiencia, que los pensamientos humanos no sólo destruyen, también ayudan al mundo.

“Todos los días de nuestra vida hace falta una utopía para poder seguir trabajando hacia adelante y para no desanimarse ante la triste realidad que estamos viviendo. Hoy, hay que decirlo, más que antes”, reflexionó.

Desde niño, Abramson supo que debía actuar, hacer algo bueno por la gente: “En mi familia siempre hubo luchadores sociales. Mi propio padre, mi abuelo, por muy lejos que uno se vaya en el tiempo, se encuentra con gente que siempre estuvo buscando un mundo mejor para ellos mismos y para los demás.

“Creo que mi interés por las utopías es una herencia familiar”, comentó.

El doctor francés se apasionó por América porque antes de ser historiador fue profesor de castellano, pero su contacto con estos países comenzó hace más de 40 años.

“Tuve la oportunidad de venir a México cuando yo era muy muchacho, en 1967, tenía 22 años y fue mi primer viaje que se debe a una serie de casos muy complicados. Pero fue una suerte inmensa venir y quedare seis meses viajando por toda la república”, señaló Abramson.

Tiempo después el destino lo envió a él y a su esposa hasta Saltillo, donde trabajaron en la Alianza Francesa.

“Siempre volvemos a Saltillo, nos gusta mucho la ciudad y sobre todo tenemos muchísimos amigos”, confesó sonriente.

“No se puede comparar el México que conocimos nosotros hace más de 40 años, con el de ahora; pero Saltillo parece una pequeña excepción dentro de la república. El centro no ha cambiado. Nos gusta mucho volver a verlo así. Conocí Saltillo como una ciudad provinciana y ahora es una ciudad industrial”.

El historiador mira el panorama americano bastante esperanzador, por lo menos en América del Sur. Aunque le parece triste decirlo, explicó que México se ha visto afectado por la violencia, la política y otros factores que no le han permitido despegar con plenitud.

Con todo y los problemas, Abramson admira algunos valores de los mexicanos.

“A pesar de todos los embates que recibe México, del narcotráfico, del norte, del capitalismo sin freno que conocemos hoy, la sociedad mexicana sigue siendo muy coherente.

“La gente, las familias se ayudan las unas a las otras, es el sentido colectivo de los mexicanos y esa campechanía que tienen hacia ellos mismos y los extranjeros; la coherencia de la sociedad está de pie. No es una sociedad que estalla, que se deshilvana, como por ejemplo en Europa ahora. Realmente eso es algo esperanzador”, finalizó.

Charles Fourier y Victor Considerant

La tarde del martes el historiador impartió una charla sobre Fourier, un pensador con un oscuro sentido del humor. Argumentaba que los pueblos más exitosos eran aquellos que le daban mayor libertad a la mujer. Abramson comentó y tradujo el texto de “Le trois Passions Mécanisantes” de Fourier, y explicó cada punto con una gran habilidad expositiva.

Otro de los pensadores mencionados de la tarde fue Victor Considerant. Este francés, discípulo de Fourier, conoció algunos estados mexicanos como Nuevo León, incluso estuvo un tiempo en Saltillo.

Considerant proponía la república como la condición política ideal. Abramson recalcó el amor que este francés le tenía a México.


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