Monclova Coah.- El oficial Héctor Vázquez Mancha fue golpeado en Castaños, casi se ahoga en la colonia Praderas y fue encañonado en la Obrera Sur. Sin embargo, esto no ha mermado su vocación de ser policía.

Hasta el momento, Vázquez es el elemento de Seguridad Pública que lleva más reconocimientos mensuales como policía destacado de la instancia, habiendo obtenido dicho honor por su desempeño en los meses de mayo, junio y septiembre.

“Yo creo que la vocación la traigo en la sangre, varios hermanos de mi mamá y tres hermanos míos han sido policías”, comentó el oficial en entrevista para Zócalo. “Además me gusta mucho ayudar a la gente”.

El séptimo de 10 hermanos, el oficial Vázquez nació en Laguna del Rey, Coahuila, un ejido perteneciente a Torreón. Cuando tenía cinco años sus padres se separaron, por lo cual su madre, él mismo y tres hermanos más vinieron a vivir a Monclova con los papás de su progenitora, quien habría de convertirse en el principal sustento de su hogar.

Cuando llegó al segundo grado de secundaria Vázquez desertó de la escuela, ya que deseaba trabajar para apoyar en la manutención de su casa.

Fue así como consiguió empleo en un mini súper barriendo y tirando basura. “En la casa casi todos han sido policías o bomberos voluntarios”, expresó el entrevistado.

“A los 17 años yo también entré de voluntario en Bomberos, pero no me dieron la alta para trabajar porque todavía era menor de edad. A los 18 pude entrar de socorrista pero en Protección Civil de Castaños”.

Posteriormente, el oficial Vázquez logró incorporarse a la Corporación de Policía de Castaños a los 22 años e intentó entrar a Seguridad Pública de Monclova; sin embargo, no pudo hacerlo porque no tenía su cartilla militar liberada. Fue también en Castaños donde sufrió por primera vez lesiones de consideración por cumplir su deber.

“En un evento ‘picaron’ a un chavo y yo seguí al agresor”, relató. “Se metió en un área muy conflictiva, en la colonia Libertad.

Ahí nos golpearon a una compañera y a mí, yo duré quince días hospitalizado y con un mes y medio de incapacidad”. Cuando cumplió 25 años de edad, el heroico policía pudo entrar finalmente a la Preventiva de Monclova, donde ha desempeñado su labor desde hace tres años.

Ahora, en 2010, la vida ya le ha puesto enfrente dos pruebas muy difíciles en las que se puso de manifiesto su vocación por apoyar y proteger a la comunidad de la capital del acero.

El 29 de mayo, junto al oficial Édgar Ervey Garza Borrego, su compañero habitual, participó en el rescate del menor de 9 años Alberto González Ruiz, quien fue presa de una fuerte corriente originada por un torrencial aguacero en el vado de la empresa TechnoTrim, en la colonia Praderas.

Como es del conocimiento público, la familia del niño fue arrastrada con todo y su auto compacto por la corriente, y aunque desafortunadamente el hermanito menor del pequeño rescatado falleció en la contingencia, Vázquez pudo rescatar a Alberto sumergiéndose en las aguas broncas asegurado solamente con un mecate amarrado en la cintura.

Luego, el 24 de junio, cerca de la Avenida Sidermex, Vázquez y Garza lograron la captura de dos ladrones de una boutique del Bulevar Madero. En esta ocasión uno de los delincuentes encañonó al oficial, quien logró salir ileso gracias a la intervención de su compañero.

“Hubo un reporte de que los ladrones habían huido en una troca Expedition con placas de Nuevo León”, recuerda el policía. “Los detectamos en la Avenida Sidermex, pero nos topamos con que el vehículo era conducido por una mujer”.

Para esconderse de las autoridades, los autores del atraco se recostaron sobre los asientos del vehículo. Sin embargo, cuando los oficiales detuvieron la camioneta “por exceso de velocidad”, los delincuentes fueron descubiertos.

“Les dije que se bajaran de la camioneta y uno de ellos me apuntó con una escuadra”, refirió Vázquez. “Nos dijeron que nos daban algo si los dejábamos huir y el que me apuntaba me amenazó con dispararme. Pero mi compañero lo vio y también le apuntó, le dijo ‘si le disparas te disparo’. Los dos se asustaron y se agarraron corriendo para el monte con lo que se habían robado; traían joyas y dinero en efectivo. Los perseguimos y los sometimos, pero la muchacha logró escapar en la camioneta”.

En tercera instancia, el 12 de septiembre Vázquez y el oficial José Alberto Escobar Martínez detuvieron a una mujer que huyó después de atropellar a un peatón, lo cual también le hizo merecedor de un reconocimiento. Vázquez tiene tres hijos: Dos niñas de 10 y siete años de edad y un pequeño de 3. La de 10 ya le dijo que cuando crezca quiere ser policía.

“Yo no quiero que ninguno sea policía,lo que quiero es que estudien”, dice el oficial esbozando una sonrisa. “No quiero que sean oficiales más que nada por los riesgos, pero a fin de cuentas, si uno de ellos decide dedicarse a esto, yo lo voy a apoyar”.

Finalmente, el efectivo recalcó que ni la corriente de TechnoTrim ni su experiencia en la detención de los ladrones armados reducirán su vocación de servir a los demás.

“Yo no voy a renunciar a ser policía. Si tengo que morir en el deber, pues así va a ser”, puntualizó.