Desde que inició el turno, a las 6:00 horas, el oficial Víctor Hugo Herrera Valdez, asignado al sector sur de la ciudad, recibió la indicación de dirigirse hasta la entrada a la colonia Praderas.
Y es que desde hace un par de días varias unidades de Seguridad Pública Municipal se encuentran custodiando el bulevar Eulalio Gutiérrez y Jesús Valdés Sánchez, ante la serie de hechos violentos en el sector.
Herrera Valdez, quien tripulaba la patrulla marcada con el número 7679, se estacionó a un lado de la malla ciclónica, donde anteriormente se encontraba una gasolinera, hasta poco antes de las 9:00 horas.
Nadie supo cuál fue el motivo por el que accionó su arma de cargo revólver, calibre .38 milímetros, pero presuntamente estaba jugando, e incluso las huellas de sangre indican que estaba sentado en el lado del copiloto.
Tras haber escuchado el estallido, su homólogo, quien se encontraba en el otro lado del bulevar, de inmediato acudió para apoyarlo, y en ese momento lo vio sentado y con una fuerte hemorragia, por lo cual alertó a sus compañeros sobre los hechos.
El propio Víctor Hugo les comentó que se trató de un accidente, y ellos desesperados por verlo sangrando decidieron subirlo en la parte trasera de una patrulla para trasladarlo.
El uniformado fue llevado a una clínica privada en el norte de la ciudad, mientras que en el piso de la camioneta oficial estaba el arma que detonó, presuntamente por un descuido, pero en segundos decenas de sus compañeros acudieron para custodiarla.
Ningún mando de la corporación se presentó al lugar e incluso recibieron la orden de retirar la patrulla manchada de sangre, sin esperar al personal de la Fiscalía General del Estado, para que tomaran conocimiento.
» El arma de fuego con la que se hirió el policía fue un revólver calibre .38 milímetros.
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