Parras de la Fuente, Coah.- Como cada año, cientos de personas se congregaron el pasado lunes en el Santo Madero, ícono representativo de Parras, para celebrar el Día de la Santa Cruz.

Según la historia, en el año de 1868, el sacerdote Jesús María de Gurrola colocó una cruz de madera en la cima del Cerro del Sombreretillo, lugar que ahora alberga al Santo Madero.

La gente del pueblo comenzó a llamarlo el Cerro de Jesús María, pero la cruz fue derribada en repetidas ocasiones por el viento, por lo que se optó en edificar una ermita que la resguardara.

Fue así como los parrenses cooperaron para poder cubrir los gastos de mano de obra y material.

Dicha obra costó alrededor de 700 pesos en oro y plata y fue inaugurada el 7 de abril de 1888, y desde entonces es conocido como el Santo Madero.

“Se le dice Santo Madero por la cruz de madera que es santa, bendita y hace milagros, eso dice la gente del pueblo”, expresó Ángel Aguilar Nery, quien desde los 3 años comenzó a acercarse a los visitantes para contar la historia del lugar.

Los feligreses afirman que esta cruz es milagrosa ya que se han encomendado a ella con fe y les ha cumplido su petición.

Debido al puente escolar, el lugar es visitado por decenas de turistas, quienes quedan sorprendidos con la historia que guarda el cerro ubicado al sureste de la ciudad.