Espectáculos
Por
Redacción
Publicado el domingo, 20 de junio del 2010 a las 14:10
México, D.F.- “El turista japonés de nuestras letras”, así definió el escritor chileno Roberto Bolaño al talante curioso, incansable y totalizador de Carlos Monsiváis, “el que llega antes que todos”. Elena Poniatowska lo ha llamado “Conciencia moral de México”.
Ensayista, cronista de la Ciudad de México, crítico literario (especialista en poesía), comentador de ocasión en los medios, articulista, líder del ala intelectual en 68, acérrimo crítico del priísmo, estudioso del folclor y de la cultura popular mexicana. Todo esto y más fue Carlos Monsiváis, quien al mediodía de ayer soltó el último aliento.
Carlos Monsiváis falleció alrededor de las 14:00 horas de ayer, a los 72 años, según confirmaron amigos del escritor. En abril de este año el escritor fue internado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, por causa de una fibrosis pulmonar, aunque fue dado de alta y ello generó buenas expectativas respecto a la salud de Monsiváis.
No obstante fue de nueva cuenta una falla respiratoria lo que provocó el fallecimiento de Monsiváis, quien desde hace casi un año se encontró en estado crítico por causa de la fibrosis que entonces se le diagnosticó. Cabe recordar que el autor canceló su participación a la pasada Feria del Libro de Saltillo precisamente por razones de salud.
Figura generacional
Una de las cualidades que vuelven destacado a Monsiváis es su pertenencia o acercamiento, siempre neutral, a diversas generaciones o movimientos de la cultura mexicana contemporánea. Su pluma registra básicamente toda la vida cultural del México reciente
Su cercanía a Salvador Novo, y por vía de él al teatro y a algunos miembros del grupo conocido como Contemporáneos, fue muy sabida; otra de sus célebres sociedades fue con el grupo expulsado de Excelsior, encabezado por Julio Scherer; cabeza del ala intelectual de Consejo Nacional de Huelga en 1968, defensor y testigo de diversos movimientos sociales de izquierda. En broma se decía que Monsiváis era el único mexicano que había asistido a todas las marchas de protesta.
Esta diversidad es notable en su producción literaria, que transita con suma facilidad entre el ensayo, la crónica y la crítica. La mezcla de estos tres elementos generó lo que se conoce como “crónica moderna” en México y que dio a este género periodístico una dignidad mucho mayor y más profunda que la puramente informativa.
No son pocos, también, que consideran a Monsiváis como el amanuense de lo que hoy (muy de moda en los medios) se festeja como voluntad ciudadana.
“Los Rituales del Caos”, “A Ustedes les Consta”, “No Sin Nosotros”, “Entrada Libre: Crónicas de la Sociedad que se Organiza” entre otros libros, aunque se circunscriben a momentos de la Ciudad de México, son volúmenes que consignan la existencia de una participación ciudadana que quiere hacerse cada vez más presente. Al registrar, Monsiváis alienta. Allí, con su típico humor, también critica a esa voluntad de participación y con el mismo humor deja entrever sus posibles debilidades.
Es Monsiváis, por lo dicho, la mirada de una sociedad con la que crece simultáneamente. Sus libros son nuestro espejo. Un espejo que no tiene ambages en regañarnos si se requiere.
Colores mexicanos
Vecino distinguido de la colonia Portales —barrio viejo de casas coloniales cercano a la célebre calzada de Tlalpan, alumbrada del neón, de los hoteles de paso, del California Dancing Club— Monsiváis convivió toda su vida con los colores de la tradición y el encanto de lo popular, instancias donde el propio Monsiváis obtiene sus procedimientos intelectivos: la alegoría, el color, lo humorístico, lo lúdico.
Gran parte de su bibliografía la dedica a este particular. “Pedro Infante: Las Leyes del Querer”, “Bolero: Clave del Corazón”, entre otros libros dedicados a grandes personajes, dan fe del acercamiento siempre genuino de un hombre que pretende hallar la cifra de la fascinación y el germen que le da la sobrevivencia de dichas expresiones del espíritu colectivo.
Además del trabajo literario frente a lo popular, Monsiváis tuvo otro camino para afirmar su interés: el coleccionismo. Su acervo incluye gráfica, artesanía, escultura, pintura creada por artistas populares, mismo que ahora se encuentra en el Museo del Estanquillo.
Este trabajo hecho por pura fascinación personal, convirtió a Monsiváis en un reivindicador de un ámbito de nosotros mismos que no necesitaría ser reivindicado, pero que por medio de la pluma de Monsiváis se reveló su dignidad: la cultura popular.
Esta filiación lo llevó a casos que algunos de sus críticos consideraron excesivos, como su aparición en un video de Luis Miguel o sus defensas a la “radicalidad” de Gloria Trevi.
BREVE BIBLIOGRAFÍA
Ensayo
“Días de Guardar” (1970)
“Cultura Popular Mexicana” (1995)
“Imágenes de la Tradición Viva” (2006)
Crítica
“Salvador Novo: Lo Marginal en el Centro” (2000)
“Annita Brenner: Visión de una Época” (2006)
“Escenas Mexicanas en la Obra de Teresa Nava” (1997)
Antologías
“Poesía Mexicana del Siglo XX” (Poesía)
“Lo Fugitivo Permanece” (Cuento)
“A Ustedes les Consta” (Crónica)
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