El largometraje, que llega a las salas de cine del país el 18 de febrero, narra la historia de Antonio Zuñiga, un joven mexicano sentenciado a 20 años de prisión por un asesinato que no cometió y que sólo fue liberado cuando dos estudiantes de leyes comenzaron a filmar las irregularidades de su proceso.
"Para mí fue una película porque aparecieron unos héroes disfrazados de ciudadanos normales y me rescataron cuando todo parecía perdido", dijo Zuñiga en rueda de prensa. "Creo que sigo viviendo dentro de una película, feliz y agradecido con todos los que me ayudaron a estar libre".
El filme producido en 2009 — con un costo de 10 millones de pesos (unos 800 mil dólares)— retrata a un sistema judicial mexicano obsoleto, donde los juicios se realizan a puerta cerrada y en los que muchas veces ni los jueces ni los acusados están presentes.
"Toño fue preso sólo porque alguien lo señaló con el dedo en la calle, esto prueba que el sistema de justicia mexicano es como una lotería y a todos nos podrían señalar", dijo el director Roberto Hernández. "Es un drama poderoso que nos orilla a pensar".
Para el actor Diego Luna, quien apoyó al documental en sus etapas iniciales, la película debe servir para cambiar la indiferencia mexicana ante las injusticias.
"Este país necesita cambiar, avanzar y entender que la indiferencia e ignorancia son las enfermedades más grandes que vivimos", dijo Luna. "Ya hemos aprendido a vivir con la injusticia y seguir adelante como si no pasara nada, es momento que se termine y esto puede ser un detonador... tiene ese poder, lo tuvo en mí".
El documental ha recibido el apoyo de organizaciones no gubernamentales que luchan contra el crimen como la fundación Sistema de Observación para la Seguridad (SOS), creada por el empresario Alejandro Martí.
SOS ha promovido, entre otras cosas, la realización de juicios orales en México.
"Esto nos viene a dar un testimonio claro de que el sistema judicial mexicano es obsoleto y antiguo, es una película donde no hay escenarios, hay realidades", dijo Martí, cuyo hijo fue asesinado por secuestradores.
"Lo que me pasó inspiraría un instinto de venganza, pero yo lucho porque exista justicia y equidad", agregó el empresario. "La justicia no solo es condenar, también es liberar, se cometen injusticias liberando culpables e injusticias metiendo inocentes a la cárcel, como fue con Toño".
En 2008, el presidente Felipe Calderón promovió una reforma para la realización de juicios orales que debe implementarse en México en un plazo no mayor a ocho años. La modificación establece que los procesos sólo podrán ser a puerta cerrada cuando se ponga en riesgo la seguridad nacional o participen menores de edad.
"La cámara (de cine) fue testigo fiel y puede funcionar en el futuro porque ahora a una persona se le trata como culpable por un sistema que malfunciona a su conveniencia", agregó Zuñiga. "Hay gente que está adentro (de prisión) sin tener que estarlo y con su vida arruinada, no debemos olvidarlos, yo pude ser olvidado sin que nadie más te recuerde".
| Comparte ese artículo: |
|



