Saltillo, Coah.- A riesgo de perder el carácter social de una concesión eminentemente estatal, cuatro terminales aéreas y dos pistas de aterrizaje operadas por Servicios Estatales Aeroportuarios serán abiertas a la participación de empresas privadas de aviación.

Aunque observa múltiples ventajas en la inclusión de fondos privados en el sistema, el director de SEA, José Vega Bautista, advierte del riesgo de perder el sentido social y de desarrollo económico de esta infraestructura, que es el de mantener comunicada a la entidad vía aérea, aun cuando esto represente una carga económica para las terminales aéreas.

El Aeropuerto Plan de Guadalupe en Ramos Arizpe, explica el funcionario, es el que sostiene la operación del resto de las terminales en Monclova, Piedras Negras, Acuña y las pistas de Cuatro Ciénegas y la Carbonífera; y aunque es un organismo financieramente sano que no requiere de subsidios gubernamentales, el cambio en la ley abre la posibilidad de abrirse al capital privado.

Aunado a ello, las empresas que rentan los más de 40 hangares en operación en la terminal de Ramos Arizpe podrían registrar un aumento en sus costos a cambio de recibir financiamiento privado.

SE ACABA LA CONCESIÓN

Servicios Estatales Aeroportuarios opera siete de las ocho terminales aéreas en el estado, la única a cargo de OMA-Grupo Aeroportuario Centro Norte es la del aeropuerto Francisco Sarabia en Torreón.

De acuerdo con la Ley de Aeropuertos, a más tardar al finalizar el 2012, el esquema de funcionamiento del organismo descentralizado deberá migrar hacia una sociedad mercantil, que, explica José Vega, tendrá objetivos comerciales muy definidos, por lo que el Gobierno estatal deberá decidir entre renovar la concesión generando una sociedad mercantil con participación mayoritaria del Gobierno o invitar a un socio privado para aliarse.

La renovación de la concesión le permitiría seguir operando los aeropuertos durante 30 o 50 años más.

Dicha decisión tendrá que someterse al consejo del organismo, presidido por el actual gobernador Jorge Torres López y cabildearse con el gobernador electo Rubén Moreira, para ver qué tipo de esquema se aplicará al hacer la la sociedad mercantil.

“Ya sea una sociedad con participación mayoritaria del Gobierno del Estado o hacer que Servicios Estatales Aeroportuarios sea el socio principal, el Gobierno, y a lo mejor invitar a algún socio privado o un operador que quiera asociarse”, señala Vega Bautista.

La ventaja de un socio, explica el funcionario, es que podrían capitalizarse activos que aunados al flujo con el que ya cuenta SEA, podrían capitalizar la inversión.

“Ese esquema apenas se va a ver, surge de la necesidad de formar una sociedad mercantil, pero tienes que ver los diferentes escenarios o si de plano quieres ser socio minoritario o seguir teniendo el control del aeropuerto, según lo que se quiere.

“La hipótesis más probable es que SEA siga teniendo un cierto control del manejo del aeropuerto, pero con algún operador que quiera correr los riesgos con la empresa.

“Habrá una propuesta una vez que entre el nuevo Gobierno para que sea más sólido el procedimiento. No tenemos la prisa de que nos quiten la concesión, pero sí tenemos la oportunidad de revisar con calma y a detalle el esquema que queremos y que depende del esquema de Gobierno que quiera el nuevo gobernador Rubén Moreira.

“En ese sentido es como se le dará fortaleza a la decisión, cuando presentemos el proyecto, que haya una voluntad política de que esté en funciones de que el esquema que hayamos escogido tenga la viabilidad para sustentarse.

“Por esa parte no tenemos ningún problema, es autosuficiente, nosotros no recibimos ningún tipo de subsidio, nos mantenemos a través de lo que nosotros mismos generamos, por eso puede resultar atractivo para que alguien se una a la inversión del organismo”.

CAPITAL PRIVADO DETONARÍA PROYECTOS

Tener un socio es tener capital, señala el director del SEA, resumiendo las ventajas de recibir financiamiento fresco; sin embargo, el nuevo socio tendrá que cargar no sólo con la terminal aérea más exitosa como el Plan de Guadalupe, sino el resto de los aeropuertos y pistas de aterrizaje que aún no son autosustentables.

Los ingresos de SEA, una terminal de uso mayoritario de aviones de carga, se conforman del cobro de servicios de aterrizajes, despegues y pernoctas; del uso de plataforma, el pago de la TUA (Tarifa por Uso de Aeropuerto) y la venta de combustible de aviación: turbosina y gas avión.

“Esos ingresos nos permiten sobrevivir; el aeropuerto Plan de Guadalupe permite mantener a toda la red, el de Saltillo, Monclova, Piedras Negras, Acuña, la pista de Cuatro Ciénegas y la de la Carbonífera.

“Los ingresos con los que se mantienen son con el de Ramos Arizpe, por eso hay que ver en el esquema que la empresa tendrá que ver el paquete completo de la red aeroportuaria.

“Ahorita, por ejemplo, como nos ha ido bien con Aeromar, hicimos el nuevo vuelo a Piedras Negras y nos ayuda a no tener pérdidas en Piedras Negras sino salir parejitos e incluso a veces ganar y ya te despreocupas de Piedras Negras, pero tienes que pagar Monclova, la de Carbonífera, Cuatro Ciénegas y Acuña, porque ésas cumplen otro servicio más social que es mantener comunicado el estado a través de aeródromos.

“Esa función también la va a tener que cumplir la empresa que se forme, porque si no ese costo se lo pasarías al presupuesto del Gobierno del Estado que está para invertir en otra cosa, en infraestructura social y urbana, por eso tenemos que revisar bien el esquema.

“Afortunadamente el aeropuerto de Saltillo da para mantener la red y no distrae dinero del presupuesto estatal ni federal”, señala.

EL RIESGO

“Lo que tendría que cuidarse es que no se pierda el sentido de desarrollo económico y social de nuestros aeropuertos, que cumplen la función de mantener conectado al estado con todo el país, y ofrecer un factor de fomento económico porque realmente movemos mercancías y empresarios.

“Que no por buscar la ganancia en lo económico se pierda la ganancia en desarrollo social y de fomento económico; eso es lo delicado y lo que hay que cuidar. Si bien una sociedad mercantil atiende a la lógica del mercado, también que tenga su parte social y de desarrollo económico para que siga cumpliendo esa función. SEA no genera ganancias para hacer negocio, sino para mantener sus operaciones”.

Además, de cambiar el esquema de operación, “hay que analizar que a lo mejor a la hora de tener una empresa, sí se va a tener que hacer toda una revisión de precios y de tarifas de los 43 hangares en operación; por lo pronto no afecta porque hay contratos, pero igual van a querer (los inversionistas) analizar toda la estructura tarifaria”.


CAMBIO EN FINANZAS

A pesar de ser un organismo financieramente sano y sustentable, en abril del año pasado, tras la creación del Servicio de Administración Tributaria, se modificó el decreto por el que se crea

Servicios Estatales Aeroportuarios, a fin de que el Estado, a través del SATEC, “tenga mayor intervención en los ingresos que se generen, a fin de potencializar y mejorar el rendimiento y administración de los mismos”.

Para obtener financiamientos o recursos que permitan a través del Servicio de Administración Tributaria del Estado de Coahuila, el logro de sus objetivos, Servicios Estatales Aeroportuarios podrá utilizar y/o comprometer, total o parcialmente, los ingresos que genera o que llegare a generar presentes o futuros por cualquier concepto, previa aprobación del Consejo Directivo.

El Consejo se conforma por un coordinador general, una Dirección General, un presidente honorario (el Gobernador del estado); un presidente ejecutivo (secretario ejecutivo del SATEC) y tres vocales: el secretario de Obras Públicas y Transporte; el tesorero general del Estado y el secretario de Fomento Económico.
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