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Sabinas, Coah.- Aunque la reconstrucción de las zonas devastadas por las inundaciones del pasado mes de julio en Sabinas y Rosita van viento en popa, en zonas como en la cabecera municipal de Progreso el panorama es desolador, ya existen viviendas que aún presentan los daños evidentes por el desbordamiento del río Salado y muchas de ellas aún no son habitadas.

Roma Mancha Mendoza y su familia, son campesinos, pero momentáneamente se dedican a la construcción y es que construyen una pequeña vivienda para su padre, don Román Mancha Ramírez, pues se trata de una persona de 80 años y que el agua derrumbó su casa.

Don Román, fue beneficiario con uno de los 70 paquetes para construcción que destino el Gobierno del estado para construir su vivienda.

Román, hijo, explica que a pesar de que se encuentra a 300 metros del río Salado, el desbordamiento provocó una severa inundación y con ello perdió sus bienes.

La vivienda que construyen se ubica en el cruce de Madero e Independencia, en el primer cuadro de la cabecera municipal de Progreso y esperan concluirla en tres semanas, no obstante sus recursos son limitados y aunque recibieron block, cemento y armex, es difícil para ellos adquirir los materiales que faltan y prácticamente van en etapas.

“Por fortuna nos ayudaron, tanto a mi papá como a mí, yo también soy damnificado, nos dieron muebles para la casa y materiales, pero aún así no es fácil salir de ésta, pero poco a poco vamos avanzando”, dijo el campesino.
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