“Los niños no pueden salir a jugar a la calle porque salen los perros; si queremos ir a la tienda y están los perros, mejor nos regresamos”, dice Rocío Palacios López.
La habitante de este sector agrega que los perros son molestos porque además van de casa en casa tirando la basura y creando desorden.
Aunque comenta que en algunas ocasiones se ha presentado personal de la perrera municipal, no han logrado llevarse a estos animales que a diario los molestan.
Yesica Yanet Pintor comenta que la calle Mandarina es el paso para muchos niños que acuden a la primaria de una colonia aledaña; sin embargo, cuando se topan con la presencia de los canes es difícil llegar.
“Hay muchos perros y nos tiran la basura; por aquí pasan los niños de la escuela y los perros los atacan”, afirma.
Para Miriam Yolanda Gámez también es molesto el desorden generado por los perros cuando tiran la basura.
EL TRANSPORTE
Pero los animales, no son la única problemática de este sector del poniente de la ciudad, pues el transporte público de la ruta 7A también les causa dolores de cabeza por la larga espera que deben aguantar para trasladarse a otros puntos de la ciudad.
Rocío Palacios lleva diariamente a su hija al jardín de niños y la hora de entrada es las 8:30 horas, pero ella tiene que estar puntualmente en la parada desde una hora antes porque de lo contrario no llegará a tiempo al plantel, ya que las unidades se tardan hasta 30 minutos en pasar.
“Tengo que ir a tomar la combi desde las 7:30 y si se me pasa ya llegué tarde porque se tarda 35 minutos en llegar al Centro, a veces pasan muy seguidas y las que siguen se tardan en pasar”.
Otro problema es la inseguridad, pues aunque los vecinos coincidieron en que seguido ven a una patrulla haciendo rondines, aun así han ocurrido asaltos en las tiendas de abarrotes.
Miriam Yolanda Gámez Villanueva comentó que al taxi que maneja su esposo le acababan de robar la antena, en la puerta de su casa.
Además, en una vivienda contigua le quebraron los vidrios a una casa deshabitada y se robaron las pocas cosas que había en el interior.
“Nos hace falta seguridad, a mi esposo le acaban de robar la antena del carro y ahí enfrente le quebraron los vidrios a la casa y robaron lo que había”.
Yesica Yanet Pintor también pidió que se reponga una luminaria que alumbra la plaza pública de la colonia, justo donde los niños acuden a los juegos, pues en una zona muy oscura por falta de luz.
Por su parte, Jesús Omar Martínez consideró que la colonia es tranquila, con seguridad y alumbrado que funciona, pero sí coincidió con que la presencia de los perros callejeros es molesta para los vecinos.
En el sector se pueden ver algunas casas que no están habitadas y que han sido objeto de vandalismo, pues incluso les han quitado puertas y ventanas, además de que la yerba se encuentra ya muy crecida y se ha acumulado basura.
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