Acuña, Coah.- Negarles un ambiente familiar sano, como consecuencia de un castigo a las faltas de los hijos, es una violación a los derechos humanos por parte de los padres; sin embargo, es preciso que los jóvenes sepan que “tienen que cumplir alguna obligación para ser acreedores a un derecho”, manifestó Guillermo Alcázar García, tercer visitador adjunto.

El representante de los Derechos Humanos en el municipio, señaló que la Comisión tiene programas enfocados en la promoción de derechos y obligaciones, tanto de niños como jóvenes, ya que es importante que también tengan conocimiento sobre sus deberes como hijos y ciudadanos para poder reclamar sus derechos.

Sobre los castigos severos que algunas veces son objeto los niños o adolescentes, como puede ser privarlos de la libertad, la convivencia con sus amigos o el retiro de algún bien, el funcionario recalcó que “es una violación a su derecho de vivir en un ambiente sano”.

Agregó que los padres pueden ser denunciados por sus hijos, sin embargo, “en el periodo en el que hemos trabajado en el municipio no se ha presentado ningún caso”, pero no está exento de que los haya, ya que los castigos de este tipo aún son comunes en las familias.

Señaló que el año pasado la dependencia llevó a cabo pláticas en algunos bachilleratos de la ciudad, precisamente con la finalidad de prevenir la violencia emocional y concientizar a los jóvenes de que tienen que cumplir con una obligación para tener un derecho.

De igual manera “promocionamos el programa de protección a niños y niñas, donde participan como generadores de una conducta basada en el derecho y su relación correlativa con sus obligaciones”, concluyó.
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