Anita Cervantes de Garanzuay, presidenta del comisariado ejidal del Ejido Morelos, indicó que aunque se trata de ventilar todos los problemas de carácter ejidal, el que más predomina, dada la inquietud de los ejidatarios, es lo relativo a la sucesión de su patrimonio.
Muchas de los certificados, escrituras o expedientes aparece el nombre del sucesor, sin embargo, en algunos casos el sucesor emigró a otra ciudad, se fue a vivir al vecino país, falleció o simplemente desean hacer algunos cambios sobre quien será el nuevo sucesor, por lo que se les hizo la invitación a los interesados a efecto de plantear y arreglar sus problemas
ejidales.
“El ejidatario es el titular de su parcela, pero tiene derecho a poner quién será su sucesor testamentario, quien pasará a ser propietario, ejidatario y con todos su derechos, pero cuando se produzca la muerte del titular”, señaló Anita Cervantes.
El sucesor no necesariamente tiene que ser un familiar, puede ser cualquier otra persona, pero todo de acuerdo a la voluntad del titular, a quien se le respetará su decisión.
En esta reunión con los funcionarios de la Procuraduría Agraria se acercaron alrededor de cuarenta personas de ambos ejidos, quienes plantearon diversos conflictos ejidales, pero sobre todo lo concerniente a la sucesión testamentaria.
Anita Cervantes de Garanzuay dijo que ésta es una gestión que forma parte de su función como representante del comisariado ejidal de Morelos, dada la inquietud que escuchó de los titulares de las propiedades ejidales.
En este tipo de casos, la Procuraduría Agraria es el organismo encargado de atender, orientar y resolver cualquier conflicto de carácter ejidal que se les presente.
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