Saltillo, Coah.- Este año, ocho de los 30 ciclones tropicales pronosticados por la Comisión Nacional del Agua podrían alcanzar la categoría de intensos, con vientos de hasta 200 kilómetros por hora.

Para Coahuila el pronóstico es reservado, puesto que varía constantemente dependiendo de si existen o no las condiciones propicias para que las tormentas se conviertan en depresiones, y después en huracanes.

Olvídese de “Alex”, olvídese de “Gilberto”, pues nunca más volverá a escuchar estos nombres propios unidos a los de un nuevo huracán, pues ambos dejaron destrucción y muerte a su paso, y según el Comité de Huracanes, ambos están vetados de las listas.

De acuerdo con la Conagua, para el territorio nacional se pronostican 30 ciclones, 16 de ellos en el océano Atlántico, y el resto, o sea 14, en el océano Pacífico; sin embargo, aún es imposible determinar sus trayectorias.

A decir de Guadalupe Gallo, jefa del Centro de Previsión Meteorológica de la Conagua, un huracán o ciclón tropical se desarrolla sobre aguas tropicales, de una manera organizada y bien definida, siempre en sentido contrario de las manecillas del reloj, en lo que respecta del hemisferio norte, y en dirección de las manecillas del reloj, en el sur.

Estos fenómenos se clasifican según la intensidad de los vientos que traigan consigo, pues van desde los 118 kilómetros por hora, considerado categoría 1; hasta los 250, ya conocido como del tipo 5, y el que provoca más destrucción, como desbordamiento de ríos y cambio de cauces incluso, debido a los fuertes vientos, es capaz de arrancar construcciones desde los cimientos.

En Coahuila han aterrizado varios de estos fenómenos de grandes proporciones, tal es el caso de “Alex”, hace un año, y de “Gilberto” que, 23 años después no se olvida, pues las cicatrices que dejó siguen a la vista. Un huracán, depresión o tormenta tropical trae consigo otros efectos, como vientos fuertes, intensas precipitaciones, deslizamientos e inundaciones; el del tipo 5 alcanza vientos de 250 kilómetros o más. “Gilberto” llegó a los 270, mientras que “Alex” registró 170 kilómetros por hora.

Las precipitaciones intensas son otras consecuencias de estos fenómenos, que pueden acumular hasta 300 milímetros de lluvia, “Gilberto” generó 280, y el año pasado “Alex” tuvo descargas de 446.5 mm, ambos, en 24 horas.

Los tornados también son probables durante un huracán, sin embargo, Coahuila no es considerada zona propicia para tal, pero hace unos años, en Villa de Fuente, en Piedras Negras, tuvo lugar el primero en toda la historia de México, en abril de 2007, con rachas de viento de hasta 120 kilómetros por hora.

Tres decesos, 150 heridos, 15 desaparecidos; lluvias y granizo, así como daños materiales incalculables, dejó el tornado en esta zona del norte del estado, asociado con las lluvias de la temporada, que se adelantaron.

La situación no es ajena, pues si bien los pronósticos auguran las lluvias con base en estadísticas de 50 y 100 años, venidas de agua extraordinarias han hecho efecto en la región, incluso fuera de ella, tal es el caso de Villa de Fuente en Piedras Negras que, en los últimos 10 años ha recibido varias descargas descomunales, provocando caos y destrucción.

Esta población, al sur de la ciudad fronteriza, fue edificada sobre el cauce del río Escondido, que desviaron para proseguir con la población de la zona, pero cada época de lluvias intensas se sufren los estragos, pues el agua vuelve a su cauce.

Y Saltillo no es la excepción, pues con sus más de 200 kilómetros de arroyos, es numerosa la población que está en riesgo ante el probable azote de una de estas eventualidades, en cualquiera de sus categorías, pues al ser los cauces naturales propiedad de la Federación, evidencian descuido como taponamientos o, incluso, desviaciones.

Y aunque poco probable, no se descarta que uno de los eventos meteorológicos pronosticados como fuertes, de categoría superior a la 3, tengan un efecto similar al del huracán “Alex” que, como usted recordará, dejó a Coahuila bajo el agua, siniestrando a la mayoría de los municipios del estado.

Actualmente, la Comisión Nacional del Agua, Conagua, en su delegación de Coahuila, persigue un aproximado de 50 delitos contra la Federación, por particulares o empresas que invadieron, desviaron, taparon, o ensuciaron alguna de las vertientes de los arroyos de Saltillo.

RIESGO LATENTE

Cerca de 20 puntos de riesgo fueron detectados en los arroyos de la Región Sureste, por lo que previo a la época de lluvias, y aunque se alertó a la población que habita sobre los cauces naturales para evitar tragedias como las que ya se han presentando en anteriores ocasiones, las familias se resisten a evacuar.

José Guillermo Barrios Gutiérrez, delegado de Conagua, dijo que en los 200 kilómetros de cauces naturales que existen en la Región Sureste, fueron detectados 20 puntos de riesgo entre taponamientos, desviaciones, rellenos y hasta viviendas dentro de los arroyos. Los puntos de riesgo se encuentran en colonias como Valle Verde, en donde el arroyo fue desviado y se construyó encima del cauce, por lo que se inició un procedimiento que puede recaer en una sanción de hasta 3 millones de pesos.

Otro sitio calificado como preocupante está en la colonia Vicente Guerrero, en lo que corresponde al arroyo Las Víboras, y en la colonia Omega, en donde el azolve es otro factor determinante para que se incremente el peligro.

Explicó que estos puntos críticos fueron detectados mediante un estudio efectuado por la Conagua el año pasado, por lo que se notificó de las irregularidades, y se abrieron algunos procedimientos, ya que se trata de un delito, al ser cauces federales.

HURACANES EN MÉXICO

Son numerosos los eventos meteorológicos relacionados con el agua que han afectado a México, el huracán “Wilma” fue una de los más destructivos que hayan tocado a las costas mexicanas, esto en octubre de 2005. Tocó tierra en Yucatán y Campeche, causando afectaciones en el turismo, la agricultura, y las actividades económicas en general, se estima que sus daños se cuantifican en 7.5 billones de dólares.

Otro fenómeno meteorológico es el huracán “Gilberto”, el cual llegó a tierra el 14 de septiembre de 1988 en la península de Yucatán y fue registrado como un huracán categoría 5, el cual provocó inundaciones en la parte noreste del país.

Para saber

» Los huracanes son clasificados de acuerdo con la fuerza de sus vientos, por lo que existen las categorías de la 1 a la 5, siendo 118 kilómetros lo mínimo, y superior a 250 lo máximo.

‘GILBERTO’ VS ‘ALEX’

» En Coahuila, “Gilberto” trajo vientos de 270 kilómetros por hora, mientras que “Alex” registró 170.
» En 24 horas, “Gilberto” generó 280 milímetros de lluvia, y en el mismo periodo “Alex” tuvo descargas por 446.5 mm.
» Alrededor de 5.5 millones de dólares dejó “Gilberto” como pérdidas económicas, contra “Alex”, las cuales se estimaron en 400 millones de pesos, sólo en Coahuila.
» “Gilberto” causó la muerte de cinco personas en Coahuila; “Alex” dejó 14.

NOMBRES PARA 2011

» Un Comité Internacional de Huracanes determina el nombre que llevarán los fenómenos. Para 2011 son Arlene, Bret, Cindy, Don, Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irene, José, Katia, Lee, María, Nate, Ophelia, Philippe, Rina, Sean, Tammy, Vince y Whitney.

ELIMINADOS

» “Gilberto”, “Wilma”, “Katrina”, entre otros, fueron retirados de las listas de nombres de huracanes, por haber ocasionado muerte y destrucción, así que nunca más serán utilizados para nombrar fenómenos naturales.
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