Ecatepec, México.- La Niña Blanca no le hizo el milagro. Ni siquiera ella, la Muerte, le salvó la vida.

El Comandante Pantera o Padrino Endoque, líder del templo a la Santa Muerte ubicado en Tultitlán, estado de México, murió asesinado en su vehículo de lujo cuando circulaba por la vía López Portillo, en Ecatepec, durante un ataque con fusiles de alto poder que provocó lesiones a una de sus dos acompañantes.

Los hechos ocurrieron a las 02:10 horas de este jueves, frente al centro comercial Plaza Las Palmas, en la colonia Guadalupe Víctoria, a pocos metros del límite con el municipio de Coacalco.

La víctima y sus acompañantes viajaban en una camioneta Cadillac Escalade color arena, matrícula LZB3360 del estado de México, la cual portaba diversas calcomanías con la imagen de la Santa Muerte pegadas en la carrocería.

Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública municipal coincidieron con vecinos y automovilistas en que dos camionetas tipo Suburban color blanco, con supuestos logotipos de la Agencia Federal de Investigación (AFI), intentaron cerrarle el paso desde la avenida Eje 8 en Coacalco.

La Escalade avanzó no más de 300 metros y fue alcanzada; se detuvo y en ese instante varios hombres dispararon por el frente y costado derecho con diversas armas de fuego.

La policía local y peritos expertos en criminalística forense recolectaron más de 130 cartuchos percutidos calibres 2.23 del tipo de arma AR-15 y 7.62, conocido como AK-47, comúnmente utilizados por el crimen organizado, además de calibres 9 y 45 milímetros en armas cortas.

En diciembre pasado un monumento a la Santa Muerte, de 22 metros de altura, fue erigido a un lado de la vía López Portillo, en la colonia Santa María Coatepec. Desde entonces el Padrino Endoque encabezó ahí las misas en honor a la Niña Blanca, celebradas los domingos ante cientos de seguidores.

Con pupilentes verdes, piel extremadamente cuidada, vestimenta negra o blanca y collares multicolores, el también conocido como Comandante Pantera consolidó su iglesia en Tultitlán, perteneciente al Grupo Santa Muerte Internacional, templo que fue inaugurado oficialmente el 27 de enero del 2008.

El gobierno de Tultitlán indicó que estaba en proceso la demolición de tres locales construidos a la entrada del templo a la Santa Muerte, toda vez que la dueña del predio, María de los Ángeles Montes Vázquez, no mostró la licencia de construcción expedida por el ayuntamiento.

Las autoridades municipales colocaron igualmente sellos de suspensión en el templo a la Santa Muerte, ya que no contaba con licencia de uso de suelo para operar con fines religiosos, a pesar de lo cual el lugar siguió utilizándose para rendir culto a la Niña Blanca.

Fieles del templo aseguran que la Santa Muerte es “muy milagrosa” y los ayuda incluso en casos extremos, por eso muchos de sus adoradores son personas con “oficios” peligrosos, como ladrones y policías judiciales, aunque también hay comerciantes y de todos los sectores sociales.

El secuestrador Daniel Arizmendi, alias El Mochaorejas, tenía un altar a la Santa Muerte que alumbraba con una veladora en la vivienda del fraccionamiento Ciudad Brisas de Naucalpan, el cual ocupaba cuando fue detenido en 1997.

La protección de la Santa Muerte tampoco fue suficiente en el caso del Padre Endoque o Comandante Pantera. O tal vez simplemente la Niña Blanca prefirió tenerlo a su lado.