San Salvador.- Empleados de dos de los principales hospitales de El Salvador paralizaron hoy labores en protesta por la falta de medicamentos, comida y ropa para los enfermos y llamaron a un diálogo urgente de las autoridades para resolver el problema.

Trabajadores del Hospital Nacional Rosales y del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom permanecen frente a los nosocomios y protestan de manera pacífica, lo cual implicó la suspensión de las labores en algunas áreas.

El secretario del Sindicato General de Salud (Sigesal), Mario Arévalo, confirmó a periodistas que en el Hospital Rosales, donde se atienden a los pacientes más graves del país, las consultas de especialidades y las externas se suspendieron.

Señaló que sí se atienden emergencias y a los que permanecen internados y expresó que las medidas de protesta se intensificarán si permanecen sin recibir respuestas concretas a sus demandas.

Arévalo emplazó al ministro de Salud, Guillermo Maza, al Ministerio de Hacienda y al Legislativo a sentarse a dialogar de manera urgente con los trabajadores para hacer posible un refuerzo al presupuesto del sector que permita cubrir las necesidades de los pacientes.

En el Hospital Benjamín Bloom la situación es similar y los empleados que apoyan la acción salieron a la calle con pancartas donde denuncian falta de medicamentos, de alimento, ropa y otros suministros necesarios para recibir atención médica.

Las protestas se intensificaron desde el viernes pasado luego que la población y los médicos denunciaron las pésimas condiciones en que están los hospitales, lo cual incluye el deterioro que presenta la infraestructura.

En un recorrido por el centro asistencial de niños Benjamín Bloom, la prensa local comprobó las necesidades y las acciones que emprenden los encargados para preparar comida a los pacientes con entidades altruistas.

Ante la crisis en los hospitales, Maza comentó que eso no es algo nuevo ya que cada año se encuentran con ese tipo de problemas por falta de dinero.

El representante de la Asociación Salvadoreña de Promoción de Salud (ASPS), Miguel Orellana, criticó al funcionario y afirmó que ni siquiera se "inmuta por la falta de alimentos en los centros hospitalarios".

"El ministro y el gabinete quieren tapar el sol con un dedo cuando dicen que todo es político y cuando las madres tienen que salir con las recetas en las manos porque no hay medicinas", agregó.