Jorge García Ibarra, comandante de la Central de Bomberos municipal de Zaragoza, mencionó que era de esperarse que animales depredadores como el puma y el oso, que tienen su hábitat en las zonas montañosas de la Serranía del Burro, se vean obligados por su instinto de sobrevivencia a acercarse a los ranchos en búsqueda de algún alimento.
Lo más probable es que ahí anden merodeando en algunas propiedades rurales, tal vez no se les ha detectado, por lo que es importante tomar algunas precauciones, no provocarlos, ni atacarlos, puesto que son animales hambrientos que solamente buscan comida entre plantas, arbustivos y vegetales, sin descartar el ganado menor como cabras y borregos.
Sin embargo, en caso de que los habitantes se sientan amenazados, es preferible dar aviso a las autoridades correspondientes como Bomberos y Protección Civil antes de enfrentarlos o tratar de matarlos, ya que es impredecible la reacción de este tipo de animales salvajes que llegan a medir hasta un metro y medio.
Las garras y los colmillos tanto del puma como del oso tienen fuerza brutal para eliminar y matar a sus presas. No atacan por atacar a los humanos, solamente cuando éstos los tratan de acorralar.
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