Pero cuando está enamorada, que a decir de Roxanna Castellanos es su estado ideal, se transforma, es otra, se vuelve irritable y poco tolerante, por lo que no ha sido fácil mantener una relación estable.
“Estoy a la antigua: me gusta que me abran la puerta, que me lleven a cenar, que me den una flor, pero de pronto como que ya no hay chavos así”, comenta Roxanna.
“Me gusta mucho estarme riendo, así soy en mi vida cotidiana, no es un personaje que traiga yo, aunque así como me río, tengo un carácter muy feo. Soy enojona, pero nada más con las parejas”.
Roxanna Castellanos admite que algunas veces ha servido de “tapete” de sus novios, pero con otros le ha tocado jalarles la rienda.
| Comparte ese artículo: |
|



