"Brasil no tolerará un ultimátum de un gobierno golpista", dijo Lula da Silva a periodistas desde la venezolana Isla Margarita, donde asiste a la II Cumbre América del Sur-Africa.
La víspera, el gobierno de facto hondureño exigió a Brasil que en un lapso de 10 días defina el estatus de Zelaya, quien retornó el lunes pasado a su país casi tras casi tres meses de exilio y se refugió en la embajada brasileña en Tegucigalpa.
Tras rechazar el ultimátum del régimen de Micheletti, el presidente Lula da Silva aclaró este domingo que las leyes internacionales protegen la sede diplomática de su país, por lo cual exigió una disculpa del gobernante de facto.
El mandatario brasileño advirtió además que si las tropas que cercan la Embajada de Brasil de Tegucigalpa "entran por la fuerza" al recinto diplomático, "estarán cometiendo un acto que rompe las normas internacionales".
El régimen de facto en Honduras ha acusado al gobierno de Brasil de convertir a su embajada en una "plataforma política de insurrección", por los constantes llamados de Zelaya a su pueblo a "rebelarse" contra la administración de Micheletti.
Anoche, Micheletti afirmó que podría suspender la orden de captura contra Zelaya si éste abandona la embajada brasileña en condición de "asilado político" y "respetando las cortes", ya que tiene abiertos 18 procesos judiciales en su contra.
Zelaya, sin embargo, descartó que vaya a pedir asilo político a Brasil y reafirmó su decisión de exigir su restitución en el poder, con el apoyo de "movimientos de resistencia" y el respaldo de la comunidad internacional.
| Comparte ese artículo: |
|



