Mónica Flores Negrete, coordinadora del departamento, señaló que afortunadamente el carácter de los jóvenes puede cambiarse cuando son considerados niños, problema debido a la mala conducta que tienen pero que puede ser tratado por un profesional para que cambien su forma de ser y sepan comportarse y conducirse apropiadamente.
Mencionó que la mayoría de los problemas que se originan en el interior de la familia, principalmente entre padres e hijos, son debido a la mala conducta de éstos últimos, ya que no se pudo aplicar un castigo o disciplina a tiempo dejándolos hacer lo que quieran.
Afirmó que la responsabilidad de la educación de los hijos recae principalmente en los padres, por lo que si no se lleva a cabo esta tarea, es necesario que si se quiere cambiar su conducta tomen terapias familiares para corregir el problema.
Por último, invitó a las familias que tienen severos problemas de conducta con los hijos a que se acerquen al DIF y soliciten el apoyo para ser atendidos y buscar la mejor manera de salir lo antes posible del problema.
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