Félix Fernando Ortega, vecino de la colonia Nueva Esperanza, recurrió a los braseros y fogatas para dar calor a su humilde hogar, un tejabán hecho de cartón, madera y carrizos que desde hace poco más de 3 meses habita junto a su esposa.
Dijo que es oriundo de Ciénegas, pero arribó a esta localidad buscando trabajo y llegó hasta una colonia marginada del municipio.
Comentó que las temperaturas no habían sido tan bajas, así que no era necesario usar braseros, pero ayer que el termómetro llegó a marcar 1 grado centígrado, fue necesario meter un brasero para mantener caliente la humilde vivienda que habita.
Dijo que igual que él, otros vecinos usan braseros y fogatas para mantener calientes las casas, sobre todo las familias que tienen hijos pequeños o personas mayores a las que tienen que cuidar más del frío.
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