Además de que eran maltratadas y estaban prácticamente privadas de la libertad, sus hijos eran maltratados y torturados, por la encargada del refugio, quien les untaba chile en sus genitales.
El martes por la tarde, una de las mujeres logró escapar del cautiverio e interceptó a una patrulla municipal, a cuyos tripulantes pidió ayuda narrándoles los hechos.
Los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal del grupo de atención a víctimas de violencia familiar acudieron al llamado y arrestaron a la mujer encargada del centro de ayuda “Mujeres Unidas Contra la Violencia”, ya que las mujeres refugiadas la acusan de abuso, maltrato y privación de la libertad.
En el refugio, los agentes encontraron material clasificado como “pornografía infantil”, y el reporte señala “varias irregularidades” que hasta el momento no se han detallado.
Las denunciantes también señalaron a un hombre, quien aparentemente es empleado de la presidencia municipal y ayudaba a la encargada del refugio para maltratarlas y obligarlas a prostituirse.
El reporte policiaco indica que en la intersección de las calles Delicias y Jiménez de la colonia 9 de Septiembre, donde las unidades de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, al realizar sus recorridos de vigilancia, “fueron interceptados por una de las quejosas, quien les pidió ayuda comentando que ya estaba cansada de los maltratos”.
Los agentes se dirigieron al lugar para atender la queja de la ciudadana, en donde se encontraron “con varias irregularidades, así como con cinco mujeres más, quienes señalaron a la mujer detenida como quien las maltrataba, junto con ocho menores, que también vivían ahí. Entre las acusaciones dijeron que la mujer les colocaba chile en las partes nobles de los pequeñitos, a quienes igualmente golpeaba y maltrataba”.
Las víctimas hicieron varios señalamientos contra la ahora detenida y encargada del refugio, Soledad Griensen Porras, de 50 años de edad, quien se identificó “como la dueña del centro de ayuda”.
En el lugar, además de la detención, “se aseguró material pornográfico y se rescató a ocho menores de edad y cinco mujeres adultas, que dijeron que estaban privadas de la libertad y que las tenían incomunicadas”.
Todas fueron trasladadas a la estación de policía del Distrito Universidad y puestas a disposición de la oficina de Trabajo Social, mientras que la detenida y la evidencia fueron presentadas ante el juez de barandilla, quien se encargó de ponerlas a disposición de la autoridad investigadora para que sea ahí en donde determinen las responsabilidades.
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