Tags: museo de arte contemporáneo, movimiento plástico, identidad nacional, espectaculos, espectáculos, arte
Monterrey, NL.- Criticado por crear sus obras a partir de elementos como la religiosidad católica, los símbolos patrios y la referencia a los artistas que modificaron la visión del país en su etapa moderna, el Neomexicanismo fue un movimiento que permitió el resurgimiento de la plástica mexicana.
El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) abrió ayer sus puertas a la exposición colectiva “¿Neomexicanismos? Ficciones Identitarias del México de los Ochenta”.
Integrada por más de 150 pinturas, videos y esculturas, esta exhibición permite a los visitantes del museo regiomontano realizar un recorrido histórico por este movimiento desde sus antecedentes y las diferentes vertientes de la propuesta con el trabajo de 66 artistas entre los que se encuentran Julio Galán, Nahum B. Zenil, Adolfo Riestra, Adolfo Patiño, Germán Venegas, Francisco Toledo, Dulce María Núñez, Eloy Tarcisio, Lourdes Almeida, Alberto Gironella, Javier Marín, Pedro Valtierra, Carlos Jaurena, Gerardo Suter, Silvia Gruner y Enrique Guzmán, entre otros.
Entre las piezas destacan títulos como “Reina Riqui”, “Huitzilopochtli Holandés”, “Piedad”, “Hombre Reclinado”, “Siéntese con Confianza”, “Juan Diego Atrás”, “Inflación” y “La Persistencia de la Memoria”, en las que se reflexiona sobre la estilística chicana, la raíz prehispánica y la experimentación a través de diversas formas de mostrar la idiosincrasia mexicana.
Propuestas regionales
Josefa Ortega, representante del Museo de Arte Moderno (MAM), quien conformó esta exhibición con piezas de su acervo y de colecciones privadas, comentó que esta corriente refleja distintas visiones del contexto mexicano.
“No es un movimiento único, por eso utilizamos el término en plural. No tuvo un manifiesto concreto y permitió el florecimiento de distintas propuestas regionales, que retomaron los iconos que conforman diferentes elementos de la identidad de todo el país. En esta exposición reflexionamos sobre los antecedentes y las diferentes aportaciones que los neomexicanismos dieron al desarrollo nacional”.
La curadora señaló que a través de cinco ejes temáticos, la muestra comparte diversos elementos icónicos provenientes de la cultura popular, el diseño, la religión, los iconos nacionales y su fusión con el contexto, como se muestra en el video “Pintar en México”, que se exhibió por primera vez en 1986 y que forma parte de la muestra.
“Las fuentes y antecedentes que conforman la estética se nutren del diseño de los años 50 y 60, en donde podemos ver diferentes elementos que a los artistas, empresarios y ciudadanos por igual los llevó a elevar su preocupación por un espacio de diálogo y expresión sobre el contexto social, político, económico y cultural”, compartió.
Ortega reiteró que a pesar de haber sido estigmatizado, este movimiento mantiene una singular vigencia con problemáticas del país, que se han reflejado con la propuesta de artistas contemporáneos como Daniel Lezama, que han estado presentes en todo el devenir contemporáneo definido dentro del contexto post-modernista.
“Se establecen la integración y fragmentación del objeto de manera contundente al espacio, para transmitir preguntas que pueden realizarse e insertarse en esta época porque aún no se han resuelto. Los problemas nunca se van resolver y los artistas abren las interrogantes a través de su obra para que las reflexionemos y establezcamos lecturas sobre nuestro propio devenir, en el neomexicanismo se refleja con el desarrollo de diversas narrativas personales y colectivas”, finalizó.
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