La deshidratación, mejor conocida como “golpe de calor”, en esta época representa la consecuencia más grave del exceso de calor, es la elevación de la temperatura corporal por encima de lo normal (entre 39.4 y 41 grados centígrados) durante períodos de 10 a 15 minutos.
Carlos Alfonso Urieta Gasca, médico general, informó que tan sólo en esta semana él atendió aproximadamente 6 casos de personas que presentan los síntomas del “golpe de calor”, a quienes sólo ha brindado recomendaciones, sin tener hasta el momento un caso extremo que requiera de internarlo.
Dijo que este tipo de problemas suele presentarse con mayor frecuencia en las personas diabéticas y menores de edad, ante la falta de electrólitos que produce una deshidratación inmediata.
Señaló que los niños son los más propensos al “golpe de calor”, porque no están acostumbrados a tomar agua natural y que los únicos líquidos que beben son refrescos o cualquier jugo enlatado, que tienen alto contenido en azúcar.
En cuanto a los diabéticos, dijo que estos requieren del doble de líquidos debido a su enfermedad, de lo contrario, la falta del líquido les ocasionaría problemas renales.
“Las personas que son diabéticas y que trabajan deben de beber el doble de agua, porque ellos pierden más líquidos, entonces son más propensos al golpe de calor”, confesó el médico del DIF.
Por lo anterior, exhortó a los padres de familia para que vigilen a sus hijos y les den para tomar sólo aguas naturales, nada embotellado o enlatado, ya que esto contiene demasiados conservadores.
Asimismo, alertó a los papás para que observen las siguientes señales de un “golpe de calor” en sus hijos que son: Que no tengan las fontanelas (moyera) muy hundidas, lengua seca y gruesa, llanto sin lágrimas, estómago húmedo o aguado, así como falta de ganas de orinar.
Lo anterior, son sólo algunas de las señales físicas que presentan los menores y adultos mayores cuando están pasando por una deshidratación severa denominada “golpe de calor”.
CANÍCULA
Durante la canícula, los casos de deshidratación aumentan hasta un 50 por ciento y son los menores de edad los que más sufren de esta.
Es un período de 40 días que inicia el 14 de julio de cada año y concluye el 24 de agosto y durante ese lapso se presentan las temperaturas más altas del año que rebasan fácil los 43 ó 45 grados centígrados.
Según el médico general Carlos Alfonso Urieta, la temperatura corporal debe de oscilar entre los 36 y 37 grados centígrados, tanto en los menores de edad como adultos mayores, de lo contrario se estaría hablando de un cuadro de fiebre.
Dijo que el ser humano es una persona capaz de aclimatarse, pero que jamás soportaría más de 60 minutos bajo el sol y con 40 grados centígrados encima.
Mientras que los menores de edad, sólo podrían soportar máximo media hora bajo el sol y sin hidratarse.
Por lo anterior, recomendó a las personas a salir de casa sólo para trabajar o alguna emergencia, tomar abundantes líquidos y evitar los refrescos o jugos enlatados.
Por su parte, la Secretaría de Salud en su difusión del peligro “golpe de calor” recomienda a las personas de la tercera edad a que eviten salir de casa en las horas caniculares.
CÒMO ACTUAR EN CASO DE UNA INSOLACIÓN
n Poner a la persona en un sitio fresco a la sombra, con los pies en una sola posición elevada.
n Llamar al teléfono de urgencia pertinente.
n Desvestir a la persona afectada e intentar disminuir su temperatura corporal, aplicando alguna tela mojada o hielo en las axilas e ingles.
n Mover a la persona siempre que sea posible a donde haya aire acondicionado o ventilador.
n Con temperatura superior a los 40 grados, se debería bañar con agua fría hasta que baje a los 38 grados, en ese momento se debe de dejar de aplicar frío, para evitar posible hipotermia.
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