En entrevista al respecto, el responsable de este albergue aseguró que los últimos meses tanto la afluencia de migrantes como de repatriados ha disminuido en un porcentaje importante.
“La casa por ejemplo está atendiendo en promedio a 20 personas, lo que es una cifra baja comparada con otros meses del año”, comentó.
Según el padre, aunque los últimos meses del año no representan una temporada alta de migrantes, normalmente se mantiene un flujo considerable, principalmente de migrantes que buscan cruzar a los Estados Unidos.
“Esta baja la atribuimos a la situación económica en general, pero también a la inseguridad que se vive en muchas regiones del país y dificulta cada vez más la llegada de migrantes a la frontera”, agregó.
De acuerdo con el sacerdote, la Casa del Migrante está lista para prestar apoyo a los migrantes que arriben en esta temporada en que las temperaturas se vuelven otro factor en contra de los aspirantes a indocumentados.
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