En medio de infinidad de víctimas que atienden en los patios, jardines, escritorios y pasillos, donde amputados, fracturados y muchas mujeres embarazadas son atendidos, destaca la noble labor de todos, entre ellos los grupos mexicanos de la Cruz Roja, voluntarios independientes, 'topos' y de la Policía Federal, entre otros.
Los elementos de la Policía Federal concentrados en el hospital de La Paz, uno de los cuatro que trabaja a su máxima capacidad, destacan la labor de los mexicanos que ayudaron a rescatar a más de 20 personas con vida, sin embargo piden que los apoyen para regresar, para dar paso en esta labor a gente más fresca.
Los paramédicos Noé Zúñiga y Rafael Aranda, elementos de la Policía Federal, destacaron que han sido jornadas de todo el día y hasta de noche, y que cuando llegaron a ese hospital, junto con cientos de heridos tirados en los pisos en espera de atención, la sangre y la suciedad destacaban en los mosaicos.
Sin embargo ahora el hospital luce limpio, pese a la aglomeración de pacientes, quienes estaban acostumbrados a la insalubridad del lugar, y ahora contrasta con la limpieza que se logró gracias al apoyo que han recibido de la población.
En contraste, en el parque Catts Pressor ubicado en un barrio pobre un ingeniero eléctrico extrae con una jeringa del cráneo de un herido la infección que le impide suturar. Rodeado de damnificados que por la noche aumentan considerablemente, el joven no reprocha la falta de material de curación que ahí nunca ha llegado porque, dice, su familia le envía medicamentos que da a sus pacientes en esta emergencia.
| Comparte ese artículo: |
|



