Luego de un intenso duelo al ras de lona, con el cansancio a flor de piel, una palanca al brazo fue suficiente para vencer al retador en su revancha, pues el campeón saltillense le concedió la primera oportunidad el pasado julio en la Feria de Saltillo.
Explotando sus mejores recursos en el llaveo y contrallaveo, el ganador de la batalla escapó a una “Guerrero Special”, toque de espaldas y diversos castigos aplicados por el menor de los Hermanos Diablo. Noqueados incluso uno y otro al salir del ring por aire, no desfallecieron en aras del título durante un espectáculo que vino de más a menos, pese a la exigencia de ambos gladiadores.
Espartaco subió con Krator Jr. de Second y Latino lo hizo con su vástago, Sangre Latina. Aunque éstos poco tuvieron que ver en el combate, ninguno de los guerreros los perdió de vista durante el desarrollo del mismo.
Con tres defensas en su palmarés, Espartaco porta con orgullo el fajín azul y oro, ya que en la primera brindó revancha al Negro en Monterrey, Nuevo León. Fue tan buena su lucha que la afición les lanzó dinero. Al dar su desquite a Latino, le ganó también.
Fieles a la tradición, además, el título de las Américas fue expuesto entre monarca y retador en un estilo característico de la lucha libre mexicana. Maestros como Solar, Negro Navarro y Rocky Santana, lo han poseído recientemente para promover la vieja escuela del llaveo al ras de lona.
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