Ramos Arizpe, Coah.- A pesar del esfuerzo de las autoridades del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Ramos Arizpe (SAPARA), los amantes de lo ajeno convirtieron el robo de transformadores en la constante durante 2011, registrándose al menos 22 saqueos a lo largo y ancho de todo el municipio.

La lejanía de las instalaciones es el principal factor que convierte a los transformadores en una presa fácil para los ladrones, quienes obtienen dinero al extraer el cobre y otras partes útiles que después son vendidas como material reciclable.

No obstante, sin considerar aún la afectación económica que este delito genera al Municipio, el principal afectado de esta problemática es el ciudadano, pues la falta de transformadores ocasiona que el suministro de agua se detenga por días, incluso semanas, mientras el daño es reparado por el SAPARA.

“Aquí el principal problema no es el robo del transformador”, comenta Eduardo Martínez Rodríguez, director del SAPARA, “es el daño que se causa a las instalaciones y esto va más allá de la inversión en los equipos porque nos paran el suministro”.

El funcionario municipal dijo que tan sólo durante 2011 el SAPARA tuvo que destinar recursos por el orden de los 2 millones de pesos para resarcir los daños causados por los ladrones, que son capaces de desarmar un transformador en cuestión de horas para obtener el cobre aislante.

“Aquí ha habido casos donde nos han dañado bombas y eso nos ha costado también la reparación y mantenimiento de los equipos de bombeo, esto es tentativo, el problema es que muchas veces los bajan trabajando y las bombas entran en corto eléctrico, por eso el millón y medio de pesos es sólo de reposición transformadores, falta la parte de la bomba, material eléctrico, instalación…”.

Martínez Rodríguez puntualizó que esta situación no es privativa del campo o de la ciudad, toda vez que en el área rural se han atendido 12 casos de robo mientras que en la ciudad han sido 10 los equipos que han sido saqueados.

INVERSIÓN NECESARIA

El titular del SAPARA sostuvo que la reposición de equipos resultó onerosa para la Administración, pues el recurso es 100% municipalizado, sin apoyo de ningún tipo, pero, si esto no hubiera sucedido, ¿qué se pudo haber hecho con ese dinero?

“Nosotros hubiéramos entrado a programas directamente con la Federación, hay inversiones con mezclas de recursos donde cada parte aporta 50%. También hay programas muy nobles que entran al PROSSAPYS (un programa de agua potable y alcantarillado) que entran para el área rural y te otorgan hasta 70% de la obra”.

Entre las prioridades, mencionó que actualmente 22 comunidades rurales cuentan con plantas de osmosis inversa en sus sistema de extracción de agua, “con 2 millones de pesos hubiera sido posible hacer plantas en tres o cuatro comunidades, bajo este esquema”, afirma.

“Lamentablemente la calidad del agua en el área rural es muy salada y las plantas, de las cuales las últimas dos que entregamos fue en Santa María y en Higueras, ayudarían a mejorar la calidad de vida para la gente del campo”.

Asimismo, consideró que con esa cantidad de dinero hubiera sido posible realizar dos perforaciones, una en la zona de Manantiales y otra en Analco, que servirían para ir trabajando en la sustentabilidad del sistema para los años venideros.

SEGURIDAD

Con todo y que el SAPARA cuenta con el apoyo de la Policía Preventiva Municipal, Martínez Rodríguez aceptó que es difícil vigilar las zonas donde se encuentran los pozos de agua y por ello deben recurrir a ciertos métodos para, al menos, dificultar a los delincuentes el retiro de los transformadores.

“Hemos implementado cosas ‘a la mexicana’ como ponerles tornillos, cadenas, cables, pero eso no ha evitado que se los lleven. Hay una solución más drástica que es electrificar las cercas que están alrededor de los pozos, pero después de analizarlo se descartó porque el Municipio se pudiera acarrear un problema en caso de que fallezca una persona, ya sea ladrón o no”.

Aunque hay casos en donde los robos ocurren a plena luz del día, es más común que los ladrones operen en la noche utilizando caminos alternos, de poco tránsito, hasta llegar a los pozos de agua.

“Lo que nos queda es pedirle a la gente que esté al pendiente para que nos reporte si ve algo extraño”, puntualizó Martínez Rodríguez.

Pérdidas

» La reposición de los aparatos robados ha significado para el Municipio la erogación de importantes sumas de dinero, recursos que dejaron de utilizarse en acciones para la habilitación de más pozos de agua en la zona urbana, para abatir el problema de escasez del vital líquido que a lo largo del año se ha presentado en la ciudad.
» Del mismo modo, se dejó de apoyar diversos proyectos que beneficiarían a las comunidades rurales, como la habilitación de plantas potabilizadoras de agua.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios