Mientras que todos los productos aumentan y la economía familiar empeora, son las madres de familia quienes tienen que hacer “malabares y maravillas” con los sueldos para que los hijos cuenten con el material escolar para el próximo 23 de agosto.
“Yo sólo tengo una hija y ya me gasté mil 500 pesos en útiles y todavía faltan algunas cosas y el uniforme… me toca pagar agua y luz y le quitamos algo de dinero a otras cosas, pero el material de mi hija es primero”, dijo Mayra Zamora.
Asimismo, señaló que el reciclaje de cuadernos y artículos del año pasado es otra práctica común en estos tiempos, ya que el ahorrar es algo muy bueno ante la carestía que se vive.
Con tres hijos, dos en segundo año y una en quinto, Margarita Segovia, mencionó que hasta el momento no ha adquirido el material escolar para sus hijos que estudian en la primaria Eufrasio Sandoval Rodríguez.
En este sentido, señaló que aunque se acerca la fecha ya tiene programado este gasto y lo que espera son ofertas en tiendas y papelerías para hacer rendir el dinero.
Margarita Segovia dijo que sin duda este es uno de los gastos más fuertes para las familias cada año, ya que implica inscripciones, útiles, uniformes, mochilas, zapatos, libro de inglés, cooperación para las clases de computación.
Finalmente, Clara Ortiz Martínez, quien tiene estudiando a su única hija en el Colegio Americano de Ramos Arizpe, dijo que para sacar adelante los estudios de su hija trabajan ella y su esposo y aunque la situación económica es crítica, las madres siempre logran administrar el dinero para la educación de los hijos.
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